Los aditivos son sustancias que se agregan durante el procesamiento o la producción de  alimentos para mejorar su valor nutricional,  conservar su salubridad o mejorar su sabor.

Como forman parte de la dieta habitual, están sometidos a estudios constantes para confirmar (y reconfirmar) su seguridad para el consumo humano.

Los endulzantes sin calorías integran la lista de aditivos y, como tales, deben superar periódicamente exhaustivas pruebas científicas.

El aspartamo, uno de los endulzantes más utilizados alrededor del mundo (está presente en 6.000 productos como yogures, chicles, vitaminas y bebidas) fue el primero de los once edulcorantes bajos en calorías que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reevaluó recientemente.

En 2013, la EFSA publicó su opinión sobre el aspartamo, en la que ratificó su seguridad para los consumidores en los niveles actualmente permitidos.

“Los expertos del Panel de Aditivos Alimentarios y Fuentes de Nutrientes (panel ANS) han tenido en cuenta toda la información disponible y, tras un análisis detallado, han concluido que la Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 40 mg/kg de peso corporal por día es segura para la población general”. La EFSA también destacó que los productos de degradación del aspartamo (la fenilalanina, el metanol y el ácido aspártico) también se encuentran de forma natural en otros alimentos (por ejemplo, el metanol está presente en frutas y verduras).

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