Debido a que la sucralosa se mantiene estable aún a elevadas temperaturas, es el endulzante no calórico ideal para sumar a recetas que requieren horneado.

En yogures, postres, cereales, bebidas sin alcohol, en la leche y en las frutas. La sucralosa se convirtió en los últimos años en uno de los aditivos alimentarios más utilizados en la cocina. Alrededor de 4000 productos en todo el mundo la poseen.

La sucralosa, que se elabora a partir del azúcar, proporciona textura y volúmenes aceptables, lo que la hace práctica para emplear en una amplia gama de platos y alimentos. Debido a que es termodinámica (se mantiene estable en altas y bajas temperaturas) pude ser empleada para hornear y como ingrediente en recetas que requieran frío.

Principalmente es utilizada en la elaboración de postres tales como flanes, galletitas, budines, yogures o gelatinas, dado que puede reemplazar total o parcialmente el uso del azúcar. De esta forma es un aditivo ideal para preparar una gran cantidad de comidas sin calorías.

 A su vez cuenta con más de 110 estudios que demuestran su seguridad y entre las diferentes autoridades internacionales que aprueban su uso se encuentran la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios  y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos.

A continuación algunos alimentos de la industria que contienen sucralosa:

Sucralosa, la favorita en la cocina

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