El concepto de “smart city” o ciudad inteligente une tecnología, urbanismo y medio ambiente. Siendo aún una idea nueva, algunos emprendedores ya han comenzado a aportar su visión y sus iniciativas a las ciudades del futuro que –todos esperan- serán más verdes y más conectadas.

La sostenibilidad es otro de los cimientos de estas urbes inteligentes y hacia ella se encamina la empresa emergente TechCicla. El chileno Josué Maldonado, la cabeza detrás de esta iniciativa, visitó Asunción –con el auspicio de Coca-Cola Paresa- para avanzar su alianza con Competencia Ecológica, un proyecto diseñado por la Asociación Fulbright Paraguay con el que busca promover e instalar prácticas de reciclaje en la sociedad. Competencia Ecológica resultó seleccionado entre 800 proyectos de todo el mundo en el “Alumni Engagement Innovation Fund” para obtener fondos con fines sociales.

Loffice, un espacio asunceno dedicado al coworking, sirvió de escenario para que Josué expusiera los planes de TechCicla e intercambiara opiniones con los asistentes, la mayoría jóvenes interesados en el futuro de sus ciudades. Para Josué, el concepto de smart city “une y trabaja tecnología de la información y comunicación para hacer sostenible la ciudad, económica y socialmente y con énfasis en ayudar a la ciudadanía”.

Este emprendedor canalizó su interés por la ciudad, el futuro y el medio ambiente a través del reciclaje, algo que en su país acaba de empezar a promoverse desde las instituciones. “Creamos un sistema de reciclaje sustentable a través del uso del Internet de las Cosas. En otras palabras, al reciclaje le agregamos Internet y, así encontramos una solución sustentable en el tiempo, con la ayuda de tecnología y con la ayuda de la participación ciudadana”, explicó.

Con trabajo, responsabilidad y conciencia

TechCicla ya opera en Chile, en un barrio de 54 familias en el que los sensores en los contenedores miden la cantidad de residuos  por categorías que se acumulan todas las semanas. Eso mismo pretende hacerse ahora en Paraguay, con el objetivo de tecnologizar el proceso de pesado de los depósitos.

“Con la alianza de Competencia Ecológica queremos disminuir la cantidad de basura que se envía al vertedero. Con la tecnología queremos agilizar la gestión que se hace de los retiros, y a la vez no se gasta nafta en ir a revisar si el contenedor está vacío”, destacó. Así, reduce la basura que se envía al vertedero y también la huella de carbono. Las dos ediciones que se han realizado ya de Competencia Ecológica en Paraguay han salvado 565 árboles por reciclaje de papel, además de los 22.675 kilos de aluminio que permitieron ahorrar emisiones de CO2.

Sin embargo, toda esta tecnología y conectividad de las ciudades no tendrá sentido si antes no se empieza a concientizar a quienes viven y habitan en los núcleos urbanos. Después de realizar la Competencia Ecológica en barrios y escuela, el proyecto se acerca ahora a los universitarios, quienes a través de asociaciones separan la basura desde el origen en los contenedores adecuados. Esto va en línea con el espíritu de TechCicla, que pretende que el reciclaje sea una actividad responsable que comience en el propio hogar. Para Josué, vivir en una 'smart city' merece la pena.