Una gran oportunidad. Eso es lo que tiene Paraguay en materia de sustentabilidad si sus empresas eligen el camino de la creación de valor compartido. Es decir, si entienden que los problemas sociales también las impactan y ponen los engranajes de la innovación en marcha para aportar soluciones que, a la vez, les signifiquen un buen negocio. Esto es posible –y necesario para tener éxito– afirma Dane Smith, Director General de la consultora sin fines de lucro especializada en cambio social FSG.

“Se puede pensar en casi cualquier problema social como una oportunidad de mercado”, afirma Smith en una entrevista con Journey. Dane explica que muchas empresas ven a la pobreza, la contaminación, las dificultades en los sistemas de salud y de educación, entre otros problemas, como externos a ellas, cuando en realidad deberían entender que éstos limitan sus posibilidades de crecimiento. “Algunas empresas líderes ya están viendo que pueden encontrar oportunidades de negocio allí”, insiste.

El ejemplo de creación de valor compartido que brinda es el programa 5by20, de Coca-Cola, con el que la Compañía se propone empoderar a cinco millones de mujeres de su cadena de valor para el año 2020.  “Muchas de ellas son comerciantes que no saben cómo manejar su negocio o su inventario, ni hacer marketing. Coca-Cola las capacita para hacer mejor su trabajo. Eso aumenta el ingreso familiar de esas mujeres, pero también apoya el negocio de Coca-Cola”, señala Smith.

¿En qué ámbitos se podría trabajar el concepto de valor compartido en Paraguay?

Hay muchos. Un área es la agricultura: capacitando a pequeños agricultores e integrándolos en la cadena de valor pueden tener una oferta de materia prima más eficiente y confiable. Muchas empresas grandes ofrecen ese tipo de capacitación para ayudar a los productores y al mismo tiempo obtener un beneficio para ellas.

Otra oportunidad reside en los servicios bancarios. Muchas personas no tienen cuentas para ahorrar y no pueden conseguir créditos para empezar nuevos negocios o para mejorar sus casas. Hay programas muy interesantes para integrar personas en el sistema financiero. Empresas como VISA, American Express y Mastercard lo están haciendo en algunos países.

Otro ejemplo: Cemex, una empresa mexicana de cemento, tiene una línea de negocio para personas con escasos recursos a las que venden productos pero también dan capacitación y asesoría. Eso se podría hacer fácilmente en Paraguay.

¿Qué responde ante ciertas críticas que dicen que la filantropía puede ser superficial o poco auténtica?

La filantropía es importante para ayudar a resolver problemas a corto plazo, cosas inmediatas, donde existe dolor o trauma social. Pero normalmente no representa una solución durable. El verdadero valor compartido se da cuando se pueden ver los resultados sociales y los resultados para la empresa.

En general, una compañía no va a tener éxito con valor compartido si sus líderes y funcionarios no advierten que hay una conexión fuerte entre la prosperidad de la sociedad y el éxito de la empresa.

¿Cómo convencería a un empresario para que invierta su dinero en valor compartido y sustentabilidad?

Se puede pensar en casi cualquier problema social como una oportunidad de mercado. Si a una comunidad le falta algo, ahí hay un mercado potencial. El problema más típico es que las personas no pueden pagar o acceder a un mercado con determinados productos o servicios. La oportunidad de mercado surge cuando un emprendedor busca una innovación que permita ese acceso. Esa innovación puede generarse en muchas formas diferentes: una alianza con el Gobierno para lograr un subsidio, descubrir una forma más eficiente de fabricación para lograr un mejor precio o  encontrar aliados para mejorar la distribución. La idea es pensar como emprendedor: advertir qué  problema de la sociedad puede transformarse en una oportunidad de mercado y cómo se puede innovar para encontrar la forma de crear valor compartido.

Dane Smith participó de Sustentabilidad: creando valor compartido, un encuentro organizado el 14 de diciembre de 2016 por Coca-Cola – Paresa. Leé la cobertura del encuentro aquí.