Roger Cook canturrea la canción Amazing Grace con un leve acento británico mientras toca delicadamente un ukelele de caoba. “Algunas iglesias lo cantan con esta melodía” explica Cook, quien acaba de cumplir 77 años en agosto, sobre la simple progresión de acordes. “Y funciona perfectamente”. Sigue cantando antes de hacer un desvío lírico que delata al legítimo dueño de la melodía. “Quisiera comprarle al mundo una casa y llenarla de amor… La chispa de la vida”.

Cook es uno de los cuatro compositores a quienes se les atribuye haber escrito “Me gustaría comprarle al mundo una Coca-Cola”, banda de sonido del icónico comercial de 1971 de Coca-Cola conocido como “Hilltop” y que recuperó su esplendor como canción exitosa en los Estados Unidos y Europa. Journey lo visitó en su casa, a unos 45 minutos de Nashville, en Tennessee, Estados Unidos, para desentrañar la historia detrás del jingle convertido en single y conocer más acerca del arte de componer éxitos pop y comerciales, algo que hizo durante las últimas cinco décadas.



Esto es todo lo que aprendimos durante nuestra tarde con Cook:

Su relación con Coca-Cola comenzó con una canción

Cook nació en Bristol, Inglaterra. Él y su amigo Roger Greenaway crecieron cantando en grupos de voces armónicas cuando tenían 20 años. “Mi grupo se mantuvo hasta alrededor de 1960, cuando nos separamos y cada uno buscó verdaderos trabajos” recordó Cook. “Roger integraba un grupo llamado Los Kestrels que había logrado bastante éxito como teloneros de bandas como Los Beatles. En realidad, fueron ellos quienes les enseñaron a Los Beatles como saludar al público. En 1963, recibí un llamado de Roger que me dice, ‘uno de los chicos deja el grupo, ¿querés  ocupar su lugar?’. Mi respuesta fue sí. Viajamos durante seis meses, después la banda se separó. Pero justo antes de la separación, Roger y yo compusimos una canción llamada “Tenés tus problemas”. Se lanzó y fue un éxito en todo el mundo. Bill Backer de McCann Erickson (la agencia de publicidad de Coca-Cola) la escuchó y nos pidió que fuéramos a los Estados Unidos y compusiéramos algunos jingles”.

‘Me gustaría comprarle al mundo una Coca-Cola’ no fue su primer jingle

“En ese primer viaje a Nueva York, compusimos algo llamado ‘Conductor de Camiones', que se convirtió en un jingle de radio sumamente popular para la campaña 'Todo va mejor con Coca-Cola”, recordó Cook. “Fue muy emocionante. Con Bill Backer terminamos haciendo tres o cuatro en un año, y finalmente conocimos a Billy Davis, quien comenzó a trabajar para Bill. Entre todos compusimos varios jingles”.

Altas expectativas

Conocé al creador del icónico jingle de Coca-Cola que también fue un hit pop
Bill Backer, director creativo en McCann Erickson.
“Coca-Cola le había estado pidiendo a McCann Erickson algo más importante que un jingle común… con una temática que fuera sobre ‘somos todos hermanos, juntémonos'. Algo sobre la hermandad de la humanidad. Eso era lo que Backer tenía en mente cuando se acercó. Quería tener algo temático que las personas quisieran cantar". 

Una melodía en busca de un tema

“A Roger y a mí nos contrataron para proponer melodías e ideas líricas. Compusimos principalmente sobre ukeleles. El tema principal del jingle vendría de Bill y Billy. Bill tenía una pequeña idea, y así fue que surgió ‘Me gustaría comprarle al mundo una Coca-Cola’. Nos dijo, '¿tendrán alguna melodía que funcione con esto?' Y sí, la teníamos. Creo que se llamaba ‘Amor verdadero y pastel de manzana’, y tenía una letra bastante mala. Entonces la cantamos y a Bill le encantó. Usamos los viejos acordes de ‘Tenés tus problemas y fuimos a trabajar directamente sobre la idea lírica. Creo que fue a Roger a quien se le ocurrió la idea de ‘Me gustaría enseñarle al mundo a cantar’ y yo debo haber agregado ‘en perfecta armonía’. Así fue como se armó, con cuatro cabezas. Lo discutimos a fondo durante tres o cuatro horas y escribimos la canción”.

Una repercusión inesperada

En febrero de 1971, "Me gustaría comprarle al mundo una Coca-Cola" fue enviada a estaciones de radio en todos los Estados Unidos. Los oyentes le pedían a los DJs que la pasaran como si fuera un hit de un disco. Unos meses más tarde, debutó el comercial de TV conocido como “Hilltop”.

“Desde el momento en el que apareció ese video en la TV, con la chica sosteniendo una botella de Coca-Cola y todas aquellas diferentes nacionalidades sobre la ladera de la montaña, pensé ‘¡wow!’. En semanas, Coca-Cola estaba siendo invadida por miles de cartas diciendo ‘¿Dónde podemos conseguir la melodía o la partitura, o tener algún disco?’ Pero no había disco”.

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Dos versiones de una misma canción

“Bill Backer y Billy Davis decidieron sentarse y componer algunas letras extra”, contó Cook. Davis quería producir una versión en disco del comercial con The New Seekers. Los llevó a un estudio en Londres y produjo 'Me gustaría enseñarle al mundo a cantar (en perfecta armonía),' que se convirtió allí en un Top 10, seguido por la versión de Hillside Singers en el puesto N° 13 en las listas de éxitos pop estadounidenses. “Por primera vez durante mucho tiempo hubo dos versiones de una misma canción peleando por subir en la lista de los éxitos. Estuvimos seis semanas en el puesto número uno con el disco de Navidad del 72".

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Un exitoso equipo de compositores

“Tuvimos una carrera extensa”, aclara Cook. “Terminamos componiendo más de 50 hits en Europa y varios de ellos -aproximadamente 10- llegaron y fueron grandes éxitos en Estados Unidos. Viajábamos con diferentes bandas; yo estaba en una banda que se llamaba Blue Mink, con la que tuvimos alrededor de ocho o nueve éxitos, y Roger estaba con los Pipkins y Brotherhood of Man y White Plains”.

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Roger Cook (izquierda) y Roger Greenaway en enero de 1966.

El productor de los Beatles, George Martin, unos de sus fans

“Nos llamó a su oficina y dijo, ‘quisiera producirlos’. Fue uno de los días más increíbles de mi vida. ¡El productor de los Beatles nos quería producir! Pero tuvimos que esperar tres meses porque en ese momento estaba produciendo Rubber Soul con los chicos de Liverpool. En ese corto lapso de tiempo, la banda The Fortunes se apropió de ‘Tenés tus problemas’. Entonces, George nos llevó al estudio y grabó ‘Michelle' con nosotros y así logramos un gran éxito top 10 con el grupo David y Jonathan. Siendo ingleses, tener un gran éxito pop en 1966 fue magnífico. Éramos como pequeños dioses”.

'Componer jingles requiere intensidad. Estás concentrado, caminás por todos lados, te preocupas por una línea, repasas una y otra vez, y cambias una palabra acá y allá. Es mucho trabajo'.



¿Jingles o canciones?

“Componer jingles requiere intensidad. Estás concentrado, caminas por todos lados, te preocupas por una línea, repasas una y otra vez, y cambias una palabra acá y allá. Es mucho trabajo. Intentar meter tanta información en una o dos líneas no es fácil. En el caso del jingle, todo comienza en el proyecto y tenés 58 segundos o 29 segundos para hacerlo. En el caso de una canción, tenés tres o cuatros minutos para explicar el argumento. Y contás con horas para hacerlo, o quizás semanas. Vas detrás de algo que atraerá la atención, algo original, lo que es bastante difícil. Bill lo encontró con ‘La chispa de la vida’. No podés hablar sobre árboles y amor y corazones rotos y camiones y perros durante mucho tiempo. Son temas ya tratados”.

'Compuse más de 5.000 canciones. Es difícil saber dónde se comienza y dónde se termina. Es sorprendente que aún puedas dar con una idea que a nadie se le ocurrió antes. Ahí es cuando sentís piel de gallina, y pensás: creo que podría haber una canción acá. A veces estás en lo cierto'.



El origen de la inspiración

“Escucho a las personas”, explicó Cook. “Cuando las personas hablan, muchas veces sueltan algunas grandes frases, ya sea en el café o en medio de una muchedumbre viendo un partido de fútbol. Y pensás: voy a usar eso que dijo. Por lo general empezás con una pequeña idea de la letra. Luego alguien aparece con una primera colección de palabras, pueden ser una o dos líneas. Y lo vas desarrollando. Es tan simple como eso”.

“Llevo haciendo esto desde hace 55 años. Compuse más de 5.000 canciones. Es difícil saber dónde se comienza y dónde se termina. Es sorprendente que aún puedas dar con una idea que a nadie se le ocurrió antes. Ahí es cuando sentís piel de gallina, y pensás: creo que podría haber una canción acá. A veces estás en lo cierto.”

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