¿Qué darías por conseguir en pocos minutos una Coca-Cola bien fría cuando tenés sed? ¿Y si encima pudieras evitarte tener que buscar una máquina expendedora porque te la van a traer directamente hasta donde te encuentres aún estando en el aeropuerto o un shopping?

Desde hace un tiempo ya, Coca-Cola comenzó a probar un robot de servicio en las oficinas de Berlín, Alemania. Conocí el prototipo y puedo decir que ¡me encanta!

El nuevo colega tiene un metro de altura, es un poco frío al tacto y no habla demasiado. Pero, a pesar de todo ello, con sólo unos minutos en nuestro primer encuentro ya sabía que no quería dejarlo ir. Nuestros caminos se cruzaron cuando volvía de almorzar lasaña y sentía mucha sed. Se deslizó muy cerca de mí, apenas haciendo un suave sonido. Mientras me detenía con asombro, él continuó hacia la zona de recepción, donde finalmente se detuvo frente a una mujer que esperaba sentada en el sofá.

Allí, pacientemente, dejó que ella lo tocara en su centro y como respuesta ofreció una lata helada de Coca-Cola. Luego, giró sobre sus talones (¿o debería  decir sobre sus ruedas?), y se alejó. Comencé a perseguirlo. Tenía la sensación de que podía ser un encuentro muy importante.

Mozo sobre ruedas: conocé al robot que Coca-Cola prueba en Berlín


“¿Qué te puedo ofrecer?”

Me encontré con él nuevamente en una sala de conferencias. Leí la palabra "GoCart" impresa en su pecho. Estaba rodeado por un equipo de seis personas eufóricas por la tarea que acababa de realizar. Y ahí, en medio de todo, algunos de mis colegas develaron el  enigma.

La pregunta central es: ¿de qué modo puede mejorar su servicio Coca-Cola?

Las máquinas expendedoras son fantásticas y es difícil imaginar la vida sin ellas. Sin embargo, tienen una única gran desventaja: se encuentran en un lugar fijo y no están necesariamente cerca cuando ataca la sed. Un encuentro fortuito en 2014 en una feria de electrónica marcó el comienzo de esta aventura. Los miembros del equipo de Investigación y Desarrollo de Yujin Robot, una empresa de robótica de Corea del Sur, presentaban su nuevo invento: un robot diseñado para realizar tareas de servicio en hospitales o asilos, desde la entrega de sábanas limpias hasta comida y medicamentos. De inmediato, el concepto resultó interesante para mis colegas y pronto se discutió  acerca de si GoCart sería capaz de transportar bebidas frías en lugares públicos como estaciones de tren o shoppings. Unos meses más tarde, se puso en marcha una prueba en las oficinas de Coca-Cola Alemania en Berlín.

Mozo sobre ruedas: conocé al robot que Coca-Cola prueba en Berlín

¿Cómo sabe el robot dónde estoy?

Ahora era mi turno. Quería que el robot me trajera una Coca-Cola. Pero, ¿cómo funciona exactamente? Gabi, mi colega, me lo explicó. Mediante el uso de una función de la aplicación GetHappy de Coca-Cola, llamó a GoCart y le pidió mi bebida favorita. Él encontró mi ubicación a través de esta aplicación, buscó una bebida fría del depósito y fue a mi encuentro. Mientras tanto, recibí un código en mi teléfono inteligente que luego me permitiría abrir la puerta del robot cuando llegara.

GoCart pasó por delante, se detuvo por un corto tiempo delante de mí y bostezó fuertemente cuando no reaccioné de inmediato. Me apresuré a ingresar el código y segundos más tarde ya tenía la lata de Coca-Cola en mis manos. Para mí, fue un milagro la manera en que este robot pudo encontrarme sin llevarse por delante paredes o chocar con mis compañeros. Los ingenieros de Yujin tenían las respuestas a mis preguntas: dos cámaras estereoscópicas, dos sensores 3D y varios trucos técnicos que jamás voy a entender. Además -y esto es realmente fascinante– inicialmente lo hicieron recorrer el edificio para que pueda acostumbrarse a su entorno y crear un "plano" en su cerebro informático. Maravilloso, ¿no?

¿Es el robot un "él" o "ella"?, pregunté. El ingeniero sonrió antes de responder: "Tuvimos una vez un pequeño prototipo que era mujer. Este modelo aquí es más grande y fuerte, así que supongo que es un ‘él’ ".

Queda por ver ahora si Coca-Cola algún día hará uso comercial de los robots que sirven bebidas. Independientemente del resultado de esta primera prueba, en mi opinión el pequeño amigo GoCart hizo un excelente trabajo.

Leane Zaborowski es editora de Coca-Cola Journey Alemania.

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