“Acá yo tengo tres hectáreas reservadas para la agricultura y en el resto tengo pasturas y bosque. Además estoy reintroduciendo en dos hectáreas cercanas a mi casa plantas nativas para reforestar”, detalla Saturnino “Nino” Alvarenga, orgulloso agricultor de Villa Ygatimí.

El espíritu que guía la agricultura sustentable empieza a extenderse en el departamento de Canindeyú de la mano de la Fundación Moisés Bertoni, y las seis hectáreas que cultiva Nino se convirtieron en un botón de muestra de sus ventajas.

El cultivo de yerba mate, un gran aliado

Nino es uno de los agricultores que accedió las capacitaciones que ofrece la Fundación Moisés Bertoni, uno de los socios medioambientales de Coca-Cola Paresa –embotelladora de la Compañía en Paraguay-. Los conocimientos adquiridos le permitieron aumentar la producción de sus tierras protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente.

Puso fin entonces al círculo vicioso en el que se encontraba: a medida que bajaba el rendimiento de la tierra ya utilizada, deforestaba nuevas parcelas para aumentar la superficie de cultivo. Ahora, Nino encontró en la yerba mate un gran aliado: en lugar de dejar sus campos yermos tras el “cansancio” de la tierra, cultiva yerba mate. Este cultivo absorbe el agua de lluvia y ayuda a filtrarla en el suelo, al tiempo que mantiene la humedad, favoreciendo la reconstitución de su riqueza natural. “Como los grandes productores” explicó entre risas Nino a Journey. Además, una vez cosechada, la yerba mate deja sobre el terreno despojos que se convierten en fertilizante natural.

Gracias a esta modalidad, Nino vuelve a sembrar maíz o trigo en el mismo terreno sin necesidad de deforestar otra parcela, y logra mantener un remanente boscoso que esquiva el trabajo de las topadoras, tan habituales en la región.

Efecto multiplicador

Una delegación de Coca-Cola acompañó al equipo de Fundación Moisés Bertoni para comprobar los beneficios de este método de cultivo, que poco a poco comienza a replicarse en una zona donde la deforestación acabó con casi el 90% del bosque atlántico del Paraná. De aquel frondoso bosque, que en algún momento cubría la totalidad de la frontera con Brasil, hoy apenas quedan algunos pequeños núcleos, como la reserva Mbaracayú, rodeados por grandes plantaciones de soja y maíz.

Uno de los integrantes de la comitiva que visitó Villa Ygatimí fue Greg Koch, Director Senior Global del Agua de The Coca-Cola Company, quien destacó a Journey que el programa desarrollado por la Fundación Moisés Bertoni tiene un efecto multiplicador porque “los agricultores aprenden unos de otros”.

“Ellos cultivan ahora como se hizo durante generaciones. Reaprendieron una técnica que les demuestra que pueden conseguir una mejor producción con mejores resultados para el medio ambiente y lo transmiten a sus vecinos. Ellos aprenden y lo replican. Por ese motivo, comunidades tan cercanas como las de los agricultores son excelentes lugares para que prácticas de este tipo comiencen a expandirse” señaló Greg.

Y no se equivoca: Nino explicó que el sistema que comenzó a aplicar en su parcela generó curiosidad entre sus vecinos, quienes de a poco comenzaron a replicarlo en sus propias tierras.

Si querés saber más sobre cómo Coca-Cola trabaja para preservar la reserva de Mbaracayú, mirá esta nota.

Si querés saber más sobre el proyecto de cultivo de Yerba Mate en la región, mirá esta nota.