Ser verdaderamente consciente en materia de cuidado del medio ambiente implica una mirada de 360 grados. En lo que respecta a la energía, no basta con apostar por aquellas fuentes renovables (hidroeléctrica, biomasa, eólica, solar); es clave ir un paso más allá para reducir el consumo de esas energías limpias. De esta manera no sólo se minimiza el impacto sobre el medio ambiente sino que también se propone una posición más solidaria en la distribución de los recursos energéticos al demandar menos energía para su actividad productiva.

Paraguay Refrescos (Paresa), embotelladora de Coca-Cola en Paraguay, apunta a manejar su consumo energético de manera cada vez más sustentable. “El compromiso de Coca-Cola con el medio ambiente es el uso racional de los recursos naturales –afirma Astrid Brunetti, Jefe de Medio Ambiente, Calidad y Desarrollo Sustentable de Coca-Cola – Paresa–. El 90% de la energía que usamos en la planta es de fuentes renovables: la energía eléctrica proviene de las centrales hidroeléctricas del país Yacyretá e Itaipú, mientras que las calderas utilizan biomasa (materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo oprovocado, utilizable como fuente de energía), que también es un recurso natural renovable.”

El 10% restante (correspondiente a la energía que consumen los montacargas que se utilizan en los depósitos es gas licuado petróleo (GLP). Con miras a reducir este consumo, tanto las máquinas que funcionan a GLP como el resto de las maquinarias y de los procesos que tienen lugar en Paresa se encuentran sometidos hoy a un estricto y constante procedimiento de control de su gasto energético. 

Tecnología más sustentable

Detrás de todo cambio tecnológico o nueva maquinaria que se adquiere en Paresa subyace la misma premisa: debe suponer una eficiencia energética mayor a la preexistente o proveer la más alta disponible. Brunetti aporta un par de ejemplos al respecto: “Los dos nuevos sopladores del Área de Soplado -de botellas- cuentan con una tecnología de baja presión y reuso del aire de soplado que hace que su consumo de energía sea mucho menor que el de las máquinas más antiguas. De igual manera, en las nuevas áreas de la planta estamos utilizando luces led, lo que implica también un ahorro energético”.

El énfasis puesto en el ahorro de energía ha dado sus frutos. En 2016, las distintas acciones implementadas permitieron reducir un 5% el consumo de energía de la planta en comparación con el año anterior. Parte de ese ahorro tiene que ver con áreas críticas –en términos de consumo de energía– de la Compañía. “En donde hemos tenido un mayor impacto es en los grandes consumidores. Un ejemplo es la sala de máquinas, donde hoy todos los compresores y máquinas grandes trabajan con un sistema automático y modulado que hace que el arranque de los equipos sea suave, con lo que lleva a un menor consumo energético. Lo mismo ocurre con las calderas. Un par de años atrás adquirimos una nueva caldera que tiene un economizador que permite aprovechar el calor de los gases de combustión para calentar el agua de ingreso a la caldera, consiguiendo así una mayor eficiencia energética”.

Biomasa upgraded

Si de compromiso con la sustentabilidad se trata, un ejemplo es el uso y optimización de la biomasa como fuente de energía en Paresa. Todas las calderas de la planta son alimentadas por una combinación de desechos de otras industrias. Están por un lado los carozos de coco que resultan de la producción del aceite de coco y, por otro lado, los chips y briquetas de madera que provienen de la industria maderera. En ambos casos, se trata de elementos que no sólo cumplen con la función de proveer energía calórica de fuentes renovables, sino que dan una utilidad a productos que, de lo contrario, irían a parar a la basura.

En los últimos años, se ha trabajado con los productores de aceite de coco para que éstos implementen acciones que reduzcan la humedad de los carozos de coco que entregan a Paresa para ser utilizados como biomasa. “Como viene del campo y se almacena a granel a intemperie, realizamos una serie de acciones con los productores para que el contenido de humedad con el que ingresa ese combustible sea mucho menor, lo que nos permitió obtener mejoras en cuanto a eficiencia energética de este combustible”, explica Astrid.

Las metas de Paresa en materia de eficiencia energética, concluye, son ambiciosas. Pero los avances logrados confirman que los esfuerzos están dando sus frutos.