“Hace 25 años no se hablaba de sustentabilidad, sin embargo, la sustentabilidad está en el ADN de la Compañía Coca-Cola”. Así comenzó su intervención Silvina Bianco, Gerente Senior de Asuntos Públicos para Coca-Cola en Uruguay y Paraguay, en las charlas Gramo.

En el marco del evento, auspiciado por Koga y Coca-Cola Paresa, Silvina explicó “Trabajamos enfocados en tres pilares fundamentales, aquellos donde creemos que nuestro impacto puede tener un efecto multiplicador: bienestar, comunidad y medio ambiente”.

Silvina destacó que la Compañía amplía permanentemente la oferta de productos según la evolución de los gustos y necesidades de los consumidores.  Coca-Cola ofrece en Paraguay 41 opciones de bebidas, de las cuales el 29 % son bajas o sin calorías, así como diversos tamaños de envases –entre ellos, pequeños, convenientes y accesibles– y brinda información nutricional, incluyendo la relativa a las calorías, para que cada persona pueda tomar decisiones informadas.

 “Hay más conciencia en la gente sobre la necesidad de controlar las calorías, por eso asumimos el compromiso de reducir el azúcar de nuestros productos e innovar en el uso de endulzantes no calóricos”, explicó Bianco.


 

La comunidad en primer lugar

El empoderamiento femenino también forma parte del compromiso global de Coca-Cola. A través de la iniciativa 5by20 se busca empoderar a 5 millones de mujeres en el mundo para el 2020. Silvina explicó por qué es importante poner énfasis en este tema: “Las mujeres controlan dos tercios del gasto y representan el 70 % de la fuerza laboral, pero ganan sólo un 10 % del ingreso a nivel global y reinvierten el 90% de sus ganancias en educación y salud en las comunidades locales”. Para revertir esta desigualdad, Coca-Cola Paresa se sumó a esta meta a través de “Emprendemos Juntas”, junto con la Fundación Paraguaya, que ya han beneficiado a más de 700 mujeres de la cadena de valor, pequeñas kiosqueras y almaceneras.

Silvina destacó otra meta de la Compañía: “Necesitamos reducir, reciclar, conservar y proteger el agua.” En ese sentido, habló de los proyectos en los que Coca-Cola está involucrada en la actualidad, como el de la conservación de agua en la Reserva de Mbaracayú junto a la Fundación Avina y Moisés Bertoni. El objetivo del proyecto consiste en recuperar vegetación y recargar las napas de agua. “Para ello se capacita a pequeños productores de la Reserva a quienes se les da asistencia técnica, abonos, semillas, para lograr cobertura de los suelos. Los suelos se vuelven más productivos. Los pequeños productores mejoran su calidad de vida. El ecosistema mejora en su conjunto”.

Y esto se logra también a través del trabajo colaborativo con otros organismos que aportan mucho conocimiento a nivel mundial como WWF, The Nature Conservancy, entre otras instituciones.

Entre los desafíos que se presentan, se destaca el recupero y el reciclado de las botellas post-consumo. “Hemos avanzando mucho en la reducción de materia prima en los envases, así como en el impulso a envases retornables que ahorran el uso de resina virgen. Pero debemos continuar enfocándonos en el recupero y reutilización de nuestros empaques para que sean insumo de un nuevo ciclo productivo”. Y agregó “esto comienza con el pequeño gesto de separar los envases en casa y luego, con el apoyo de municipalidades y recuperadores, poder reciclarlos en nuevos productos. Es por ello que es un desafío que nos exige mucha colaboración entre todos los sectores”.

Y luego concluyó: “Cuando las iniciativas son integradas entre los diferentes sectores privado, público y sociedad civil, obtenemos mejores resultados y una mayor escala. Construir un mundo mejor exige que trabajemos juntos y combinemos nuestras habilidades y capacidades diferentes para que las soluciones sean realmente significativas para todos”.

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