Con mucha perseverancia y apoyo familiar esta joven emprendedora pudo abrir su propio minimercado en el barrio asunceño de San Pablo. Ante los desafíos de la pandemia, el programa “Emprendemos Juntas” le brindó herramientas para que pueda seguir adelante y diversificar su negocio.

Detrás del nombre del minimercado “A&E”, ubicado en San Pablo de Asunción, existe toda una historia, mucho más que las dos iniciales que corresponden a Amada y Édgar, los padres de Amanda Duré, dueña del local comercial. Porque fueron precisamente sus padres quienes la apoyaron de forma incondicional cuando, con tan solo 21 años, decidió dar un gran paso: emprender y abrir su propio negocio.

Amanda inauguró el minimercado en 2017, al lado de su casa, un año después de haber iniciado la carrera de Ingeniería Comercial en una universidad de Asunción. “Desde que terminé el colegio quise emprender un negocio”, cuenta, y señala que el camino no fue fácil: “Tuve que empezar desde cero. Primero ahorré un poco de dinero y después de hablar con mis padres, me decidí”, cuenta a Journey la joven emprendedora de 24 años.

El nombre elegido por Amanda para su negocio es también una forma de mantener vivo el legado familiar.  En el sitio en donde ahora está su tienda funcionó durante muchos años el almacén de su mamá, que se llamaba “Cuatro Hermanos” -en honor a Amanda y sus hermanos-.


Su familia siempre estuvo presente para ella. Y fue precisamente su madre quien participó del programa “Emprendemos Juntas” e incentivó a Amanda a unirse en 2019. Esta iniciativa, que se desarrolla en Paraguay desde 2017 con el impulso de la Fundación Coca-Cola y el apoyo de la Fundación Paraguaya, ofrece capacitaciones a emprendedoras para que puedan hacer frente a los detalles del comercio: desde gestión de redes sociales, atención al cliente, o la planificación de ganancias para poder hacer sostenible el negocio. Amanda accedió a uno de los microcréditos para emprendedoras de la Fundación Paraguaya y reforzó su conocimiento con las sesiones de Emprendemos Juntas. Eso le permitió reabrir el minimercado.

“Comencé con la ayuda de mis hermanas porque no solamente estoy yo acá. También gracias a ‘Emprendemos Juntas’, que fue un soporte muy importante para que pueda emprender este negocio”, comenta Amanda.

El minimercado de Amanda es uno de los más de 57.000 clientes de Coca-Cola en el país. 

Los nuevos desafíos

El rápido crecimiento del minimercado se vio momentáneamente detenido por la llegada de la pandemia del Covid-19 en marzo pasado. Ante la cuarentena estricta, Amanda se vio forzada a cerrar el almacén por tres meses.

“La llegada de la pandemia fue una de las etapas más difíciles para mí porque tuve que cerrar. Fueron momentos con mucha incertidumbre. Los sueños a veces se derrumban, pero hay que volver a empezar y decidí hacerlo nuevamente”, cuenta Amanda.

A mediados de 2020 y con el impulso ganado para reabrir la tienda de sus sueños, Amanda acudió al comité de mujeres de su zona —que trabaja de la mano con Emprendemos Juntas— para coordinar acciones y acceder a un microcrédito que le permitiese salir adelante. Hoy, “A&E” creció de manera tal que ofrece no solo productos de primera necesidad para el hogar, sino hasta prendas de vestir que van desde blusas hasta zapatos.

“Comencé a ver cómo los clientes iban pidiendo cosas que no tenía, entonces diseñé la forma que el cliente encuentre lo que busca. La diversificación fue uno de los motivos que me permitió salir adelante”, dice la joven emprendedora.

De esta forma, Amanda apostó por reinventarse. Para ello, se aferró a lo aprendido en las capacitaciones de “Emprendemos Juntas”, en áreas como planificación de modelos de negocios, técnicas de ventas a través de aplicaciones de teléfono, diseños de marketing y hasta cómo interactuar con clientes durante la pandemia.

“‘Emprendemos Juntas’ es un constante aprendizaje. Lo que más valoro es que aprendí a cómo tratar mejor con los clientes, cómo implementar medidas de bioseguridad... Y las clases siguen. Me enseñaron cosas de las que no tenía idea”, celebra.

“Bajar la guardia no tiene que ser motivo para dejar de soñar (…) tuve que reinventarme, tomé la decisión de hacer delivery, creé un WhatsApp Business (aplicación de teléfono inteligente para tomar pedidos), comencé a utilizar las redes sociales. Mis clientes me pasan el listado de lo que necesitan, luego preparo y a la tarde entrego. Son cosas que no hacía y hoy lo estoy haciendo”, detalla orgullosa.

Amanda comenzó a tomar pedidos a través de WhatsApp para luego implementar la entrega a domicilio. 

Amanda sintió miedo, pero lo convirtió en desafío. Y para ello se apoyó en su familia y en el comité de emprendedoras del que forma parte. “Si nos quedamos con el miedo, no vamos a salir adelante de ninguna manera. Entre todas las mujeres del comité nos dábamos fuerzas; pasamos momentos malos y buenos. Poder compartir con muchas mujeres emprendedoras es una de las cosas más bonitas que el comité nos brinda”, reflexiona.

Tras haber superado obstáculos, Amanda ahora apunta a más. Vislumbra, en un plazo de cinco años, un comercio más grande y generando fuentes de empleo para su comunidad. “Al tomar la decisión de emprender uno debe luchar siempre; momentos malos siempre habrá, pero cuando hay una caída hay que buscar la forma de levantarse y dar lo mejor, siempre”, concluye.

Hasta este 2020, “Emprendemos Juntas” ha acompañado el desarrollo económico de más de 6.000 mujeres paraguayas. El programa forma parte del compromiso global de Coca-Cola denominado 5by20, por el que la Compañía se propuso acompañar el crecimiento económico de cinco millones de mujeres para este año.