Las vidas de Laura Irala y Gustavo Gasca experimentaron grandes cambios en los últimos años: se casaron, tuvieron dos hijos, y vieron crecer su pequeño almacén hasta transformarse en una importante despensa del barrio Laurelty de San Lorenzo, uno de los más pujantes de la llamada “Ciudad Universitaria”.

Pero ambos no se imaginaron los nuevos desafíos que les traería el 2020. La llegada de la pandemia puso al joven matrimonio ante los nervios de la incertidumbre que pronto dieron paso a la acción. Convencidos de reinventarse y adaptarse a la nueva realidad, Laura y Gustavo optaron por tomar nuevos caminos para sacar adelante su negocio familiar.

La digitalización de los comercios de barrio venía tomando fuerza desde antes de la pandemia, pero se potenció con la llegada de la crisis sanitaria y el confinamiento obligatorio. Para adaptarse al nuevo escenario, Laura y Gustavo decidieron registrar a la despensa Mburukuyá en la aplicación Appeté, desarrollada por Coca-Cola Paresa para apoyar y promover la reactivación económica del sector de los comercios minoristas —pilares de la economía paraguaya—.


 

APPeté es un juego de palabras entre aplicación (app) y apeté, que en la rica lengua guaraní significa “aquí mismo”, una acertada definición para Laura y Gustavo, que a través de la plataforma se hicieron más visibles para sus vecinos en un momento en el que la mayoría de los almacenes de la zona bajaban sus persianas. La aplicación, que ya cuenta con más de 9.000 despensas registradas, permite visualizar la ubicación de los locales y ponerse en contacto.

De esta manera, APPeté se convierte en una herramienta útil y necesaria para los consumidores, al mismo tiempo que sirve de canal para apoyar y promover al sector de los comercios minoristas, que representan un importante porcentaje de las pymes del país.

Laura Irala y Gustavo Gasca preparan los pedidos juntos y luego Gustavo hace los repartos en el barrio. 

 

“Muchos clientes encontraron nuestra despensa gracias a la aplicación; desde que comenzó la pandemia, la gente volvió a frecuentar la despensa del barrio para realizar las compras. A través de la aplicación se contactaban con nosotros”, apunta Gustavo, y agrega que las ventas aumentaron entre cinco y seis veces durante los primeros meses de la cuarentena.

Laura Irala y Gustavo Gasca posan frente a la despensa de la que son dueños hace seis años. 


 

Estar en APPeté no solo hizo que más personas pudieran conocer su negocio, sino que también los empujó a ampliar su sistema de delivery, contando con una bicicleta, una motocicleta e incluso un pequeño camión para los pedidos más grandes.

Según datos del Ministerio de Industria y Comercio, las transacciones online crecieron en un 70% desde la llegada del Covid-19, lo que hizo que miles de micro y pequeños comercios migren al comercio electrónico. Para Laura y Gustavo este será un método de trabajo que se convertirá en hábito y se sostendrá con el tiempo, facilitando el crecimiento de su negocio.

Gustavo Gasca, propietario de la despensa ubicada en el barrio Laurelty de San Lorenzo 


“Todo esto va a pasar, pero seguiremos usando estas herramientas. Mucha gente que encontró nuestra despensa a partir de la plataforma sigue viniendo; algunos hacen sus pedidos por WhatsApp, tenemos muchos clientes nuevos gracias a la aplicación. Al principio sentimos miedo por la situación sanitaria, pero fuimos superando y aprendimos a trabajar. Y nuestras ventas crecieron”, celebra Gustavo.

Laura Irala, propietaria de la despensa Mburukuyá. 


Laura ya proyecta el crecimiento de la despensa, a la que quiere ver transformada en un autoservicio: “Vemos que el negocio crece cada día más. Después de haber llegado a pensar inclusive que íbamos a cerrar, tenemos más clientes que vienen a comprar, y eso me pone muy feliz”.

APPeté posee un formato amigable y de fácil uso, y se accede ingresando desde una computadora o un teléfono celular a la web https://www.appete.com.py/ o descargándola en el móvil desde el Play Store o App Store en teléfonos que cuenten con sistema Android y iOS respectivamente.

De esta manera se indica la ubicación exacta de las despensas y pequeños comercios situados en los barrios, con toda la información necesaria para los consumidores, que tendrán otras opciones para abastecerse de productos, además de los supermercados tradicionales.