Todas las mañanas, Julia Fernández y José Elías Báez suben a la camioneta familiar con rumbo al Mercado de Abasto de Asunción, donde un proveedor amigo los espera con mercaderías frescas, recién llegadas de la huerta.

Antes de las siete de la mañana y como desde hace 35 años, el matrimonio ya está de regreso para abrir la despensa “2 Hermanos”, localizada en el barrio San Vicente.

“Toda la vida trabajé. Mis padres tenían un negocio en el mercado. Cuando me casé y tuve mi primera hija, decidimos empezar con el almacén aquí, en el barrio”, cuenta Julia a Journey.

La actividad en el local es intensa: los clientes llegan sin cesar y don Elías saluda a cada uno por su nombre. Detrás del mostrador, al fondo del salón, despacha los pedidos: pesa las verduras y empaqueta los huevos. Julia se ocupa de la caja.

En el interior de la despensa las heladeras exponen las bebidas de Coca-Cola en varias presentaciones. “Las bebidas bajas en calorías y las retornables son las que más se venden”, dice Elías.

El cuidado del medio ambiente y la reducción de los residuos plásticos es un factor fundamental a la hora de elegir retornable. “Estamos felices de poder vender productos que colaboren con el cuidado del medio ambiente; este es el único planeta que tenemos y queremos dejar un mejor lugar a las generaciones futuras”, reflexiona Julia.

La retornabilidad es uno de los pilares de Coca-Cola para reducir los residuos plásticos. En Ese marco, Paraguay se consolida como líder regional en la elección de empaques retornables. El país encabeza el ranking de venta total (en litros) con un 42%, frente a su vecino Argentina que llega al 30%, seguido de Chile con 35%; Bolivia 28%, Perú 29%, y Uruguay 20%.

En 2018 la Compañía anunció su compromiso global Un Mundo sin Residuos, una iniciativa que se propone recolectar y reciclar el 100% de los envases puestos en el mercado para el 2030.