Cuando se conocieron los primeros casos confirmados de coronavirus en Paraguay, la orden de las autoridades sanitarias fue clara: quedate en casa. Y la responsabilidad individual en relación al distanciamiento social es aún clave para evitar la expansión del virus. En ese marco, que las personas puedan acceder a nuevas formas de comprar desde sus casas ha sido también un factor decisivo.

Comprar de manera segura se convirtió en una premisa. En ese contexto, el comercio electrónico se convirtió en uno de los pilares más importantes para que la economía siga en marcha en medio de una pausa obligatoria que afecta a todos los mercados del mundo.

“Para algunos sectores fue muy grande la caída en las ventas, pero pudieron sobrevivir gracias al comercio electrónico; sobre todo el sector de pequeños comercios y el gastronómico”, asegura Pedro Mancuello, Viceministro de Comercio del Ministerio de Industria (MIC), quien tiene a su cargo la Dirección General de Comercio Electrónico.

Antes de la pandemia, el comercio electrónico ya empezaba a cobrar protagonismo en el mercado local. Hasta no hace muchos años, el 90% de las transacciones en el país se hacían con dinero en efectivo, lo que además implicaba un alto grado de informalidad en la economía, explicó el viceministro en conversación con Journey.

Sin embargo, la llegada de la Covid-19 disparó las transacciones online, que crecieron en un 70 por ciento. Según datos oficiales, eso equivale a que unos 50.000 micro y pequeños comercios —pilares de la economía local— migraron al comercio electrónico.

El funcionario señaló además que la expansión del comercio electrónico implica varias cosas, pero que, en pocas palabras, significa que los comerciantes empezaron a cobrar con tarjetas, a través de transferencias, o a vender sus productos a través de las redes sociales, plataformas digitales o aplicaciones de teléfonos inteligentes.

Digitales y cercanos

Luis Ibarra, Presidente de la Asociación de Almaceneros Minoristas del Paraguay (AMP), confirma que no solo hubo un crecimiento de las transacciones digitales en los últimos meses, sino que además se generó un vínculo mucho más estrecho con los vecinos, que volvieron a las despensas de barrio para evitar la aglomeración en comercios de mayor porte.

Esta situación hizo que el vínculo entre el despensero y el comprador se fortalezca. “Hubo un incremento en las transacciones vía online o por medios electrónicos. Además, recibimos los pedidos de forma online y los enviamos, o los vecinos los vienen a buscar”, dijo Luis.

Desde marzo, cuando inició la cuarentena estricta, Coca-Cola Paraguay impulsó junto con la AMP una aplicación llamada APPeté, un juego de palabras que en guaraní significa “aquí mismo”.  La app permite acceder a la ubicación exacta de las despensas y pequeños comercios vecinos, con la información necesaria para los consumidores. Hasta ahora, hay unas 9.000 despensas registradas en todo el país, en su mayoría de Asunción y Central.

"A través de Appeté, los consumidores tienen hoy la posibilidad de conocer otras alternativas de abastecimiento al mismo tiempo que apoyan a las despensas y pequeños comercios a seguir adelante en estos momentos desafiantes para el sector", explicó Gonzalo Bogado, Gerente de Ventas de Coca-Cola Paresa.

Para Luis, el hábito de comprar a través de estos medios se perpetuará en el tiempo por su practicidad y comodidad. “En algún momento no tendremos pandemia y vamos a seguir trabajando así. Esto se va a quedar. Los pequeños comercios nos estamos introduciendo en este mundo de la venta electrónica de alguna u otra forma; algunos lo hacen de forma más avanzada, otros están recién empezando”, reflexionó.

Por su parte, el Viceministro refrendó lo dicho por Luis y añadió que el desafío para el futuro es incentivar el comercio electrónico no solo por una cuestión de tecnología, precio y transparencia, sino por una cuestión de seguridad de las transacciones y de trazabilidad. “Antes la mayor parte de nuestro comercio era en efectivo y hoy día tenemos que apuntar a no tener tanto efectivo y tener un registro de las compras y las ventas”, concluyó.