El despertador de la casa suena a las cinco de la mañana. A Damiana Achar, esta jefa de hogar y madre de seis hijos, le espera una intensa jornada por delante. Recorrerá los barrios San Pablo, Terminal y Nazareth, tras ser elegida como recicladora oficial de la comisión vecinal Katupyry.

El calor estival no amedrenta a Damiana, que recorre las arterias capitalinas en busca del sustento diario. El ruido de su montacarga es el timbre de aviso para los vecinos, que salen a su encuentro para entregarle los residuos ya clasificados.

“Antes era un poco complicada la labor, porque teníamos que buscar materiales entre restos de comida, vidrios y otros objetos. Ahora es diferente: hay más conciencia, las personas ya me conocen y me facilitan la tarea. Yo lo único que tengo que hacer es recolectar los residuos y llevarlos a los centros de acopio para su venta”, destaca Damiana.

Cambio de hábitos en la comunidad

En octubre de 2018, Damiana recibió una propuesta que le cambió para siempre su método de recolección: “La invitación me llegó un día por sorpresa, cuando una vecina miembro de la Comisión Katupyry, del barrio Terminal de Asunción, me preguntó si estaba dispuesta a formar parte de este desafío de competir. Sin dudar le dije que sí”.

El Barrio Terminal es uno de los diez barrios de Asunción que se inscribieron al concurso Competencia Ecológica . Impulsado por la empresa Soluciones Ecológicas con el apoyo de la Municipalidad de Asunción y de Coca-Cola de Paraguay, el certamen buscó fomentar buenas prácticas de reciclaje entre los ciudadanos.

El mecanismo era sencillo: los vecinos depositaban los desechos clasificados en diferentes EcoPuntos y después un grupo de voluntarios y un reciclador se encargaban de trasladar el material recolectado a diferentes centros de acopio para su venta, donde se realizaban pesajes semanales.

El viernes 6 de diciembre de 2019 se conocieron los resultados de la competencia: del total de 16.013 kg de materiales recolectados, 5.212 kg de residuos correspondió a la comisión vecinal ganadora Katupyry, que resultó la ganadora del certamen. Ahora, la tarea de Damiana con el grupo de vecinos persigue un solo premio: el del reciclaje como una manera de cuidar el planeta que, además, genera una fuente de ingresos. 

El reloj marca las ocho de la mañana y la sensación térmica ronda los 40 grados. Para muchos el día laboral recién empieza, pero para Damiana, su jornada en la calle ya terminó: “Tengo varios sueños: el primero es poner un negocio para  apoyar a mis hijos en sus estudios. El segundo es que la gente sea más consciente y piense dos veces antes de mezclar sus desechos, porque reciclando ganamos todos”. Y agrega: “el trabajo comunitario es fundamental para dignificar el trabajo de los recicladores”.

El apoyo de Coca-Cola de Paraguay a Competencia Ecológica se enmarca en el programa Un Mundo sin Residuos, el compromiso global de la Compañía para recuperar y reciclar el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.

Damiana Achar no dudó en participar del concurso Competencia Ecológica cuando le ofrecieron ser la recicladora de la comisión barrial Katupyry.