Esperanza Céspedes despliega toda su creatividad para elaborar macetas con moldes originales. Su paso por el programa Emprendemos Juntas, llevado adelante por la Fundación Coca-Cola y Fundación Paraguaya, le dio el impulso que necesitaba para administrar su dinero y mejorar sus ingresos.

Esperanza Céspedes sueña mientras crea con sus manos. En el patio de su casa del barrio Rojas Cué, en la ciudad de Mariano Roque Alonso, esta artesana fabrica macetas de todos los tamaños y colores para el hogar y el jardín. Un emprendimiento que le permite colaborar con la economía familiar.   

 “Una amiga necesitaba macetas con tunitas para un cumpleaños; me envió un tutorial y sin dudar me animé. Al principio me costó un poco, pero tras prueba y error conseguí dominar la técnica y elaboré unos moldes que gustaron mucho”, explica Esperanza -esposa y madre de tres hijos- mientas embalsama una gran columna con portamacetitas. Así fue como nació “Anza Creaciones”, un negocio de elaboración de macetas.

Esperanza en acción: en el patio de su casa embalsama una columna con portamacetitas. 

“Fabrico los moldes con materiales reciclados, como plástico, telas, telgopor, y hasta con placas radiográficas. Para la mezcla utilizo cemento, argamasa, cola de zapatero y un poco de detergente para que no se rompa. A partir de allí le doy forma y dejo secar por tres días bajo sombra. Recibo muchos pedidos, incluso desde Argentina donde tengo una amiga que me ayuda a difundir mi trabajo”, relata la orgullosa emprendedora a Journey.

Todos los días, Esperanza se propone demostrarse a sí misma que puede hacer todo lo que proyecta, principalmente para ayudar con la economía familiar y mejorar la calidad de vida de sus integrantes. Esta fuerza y el deseo por perfeccionarse la llevaron a participar del programa Emprendemos Juntas, impulsado por la Fundación Coca-Cola y Fundación Paraguaya: “En los talleres me di cuenta de que gastaba más plata de la que ganaba. Me enseñaron que debía incluir en los costos mi tiempo y la gente que me ayudaba”.

Tras participar de capacitaciones en la ciudad de Itaguá y en el Banco Central del Paraguay, donde se realizó un encuentro sobre la digitalización de pequeñas y medianas empresas, Esperanza recibió herramientas vinculadas a la gestión de negocios, liderazgo y autoestima. “Ahora, por ejemplo, anoto todos los gastos y las ventas por separado para llevar mejor mi contabilidad. Estoy muy agradecida porque entendí que como mujer valgo y puedo seguir creciendo. Pude empoderarme y entender que tengo talento y muchas ideas para seguir creando”, dice.

Para Esperanza, los talleres de Emprendemos Juntas son un espacio ideal de socialización con otras mujeres, y que además ayudan a visibilizar su emprendimiento: “Me siento feliz de poder presentar mi trabajo y demostrar que nosotras también podemos. Invito a todas las emprendedoras a que no se den por vencidas porque con buenas ideas se puede salir adelante”.

Emprendemos Juntas se enmarca en la iniciativa global 5by20, con la que la Compañía Coca-Cola se propone ofrecer herramientas de gestión a cinco millones de mujeres para 2020. En el Paraguay, el programa ya llegó a más de 6000 mujeres.