En sintonía con la iniciativa global 5by20, con la que Coca-Cola se compromete a empoderar a 5 millones de mujeres para 2020, la Compañía desarrolla en el país el programa “Emprendemos Juntas”, que buscar empoderar a 2.500 mujeres paraguayas. En este marco, se realizó una capacitación para ofrecer distintas herramientas de negocios.

El lanzamiento de un negocio propio no es una tarea fácil; requiere de creatividad, innovación y toma de riesgos. La clave es cómo lograrlo. Para avanzar en ese camino, Fundación Paraguaya y Coca-Cola Paraguay llevan adelante el programa “Emprendemos Juntas”, que busca mejorar las capacidades de cientos de mujeres a través de talleres y cursos que les permitan fortalecer su liderazgo empresarial y también su autoestima.

El pasado 29 de agosto, 130 mujeres participaron de una jornada de capacitaciones e intercambio en el Hotel Escuela Cerrito, a 40 minutos de Asunción. Las charlas, a cargo de especialistas del Área de Educación Emprendedora de la Fundación Paraguaya, fueron dictadas en castellano, en guaraní y en algunos casos se tradujeron al qom l'aqtac (idioma toba). Si bien las asistentes, en su mayoría, pertenecían a la etnia toba, eso no significó una barrera para que muchas de ellas compartieran sus vivencias, sus desafíos y sus sueños.

La capacitación se dividió en cinco módulos, que incluyeron planificación financiera y herramientas para emprender; administración personal del hogar; reciclaje como oportunidad de negocios; recursos del emprendimiento; modelo canvas –una herramienta para la gestión estratégica y empresarial de un negocio- y microfranquicias..

“El foro busca llegar a las mujeres emprendedoras que residen en esta ciudad y alrededores. El objetivo fue desarrollar contenidos de emprendedurismo con el fin de reestructurar la idea de negocio que tenía cada participante, impulsando, a su vez, su autonomía económica”, expresó Diana González, colaboradora de Fundación Paraguaya.

Pastora Cañete, una de las mujeres emprendedoras que asistió al encuentro

Para Pastora Cañete, una de las mujeres emprendedoras que asistió al panel, las charlas fueron muy provechosas: “Me dieron mucha seguridad en mí misma, tanto en lo comercial como en lo personal”, dijo. Pastora tiene una despensa desde hace muchos años y, a pesar de las dificultades financieras que tuvo, comentó que sigue firme en su ideal de llevar su propio negocio, ya que depende solo de su trabajo y esfuerzo para vivir.

“Si tenés una mentalidad emprendedora, vas a poder vender lo que te propongas. Está en una misma salir adelante”, explicó Pastora, quien recomendó a las mujeres indecisas con ideas innovadoras que se animen a abrir su propia empresa.

Una de las claves de esta capacitación fue identificar los pasos que debe dar una mujer que desea emprender. Lo primero es tener una idea clara, detectar una oportunidad y organizar los recursos necesarios para realizarla. Para eso, es indispensable fijarse metas y saber claramente cuáles serán los obstáculos.

Otro punto que interesó al auditorio de mujeres fue la importancia de conocerse a sí mismas para poder actuar sobre eso. “Este tipo de cursos son muy útiles. Hablaron, por ejemplo, del perfil de la compradora compulsiva; yo soy una de ellas, todo lo que veo compro, y esto me hizo recapacitar y asociarlo a mi vida laboral”, agregó Pastora.

Lidia Valdez fue otra de las beneficiarias que concurrió al evento. “Hace 12 años que soy dueña de un autoservicio. Luego de haber trabajado durante muchos años en una empresa, decidí abrir mi propio negocio. Empecé apenas con una despensa, para que el negocio crezca paso a paso. Empecé de a poco y ahora ya tengo un salón grande, un depósito de bebidas, mercería, carnicería y farmacia, entre otros”, explicó.

Lidia indicó que para llegar al éxito hay que ser constante, perseverar y trabajar mucho. “Lo más importante es ahorrar y saber elegir el negocio en el cual se quiere invertir. Estos encuentros nos ayudan para trazar objetivos, porque cuando sos empleado no tenés las mismas responsabilidades que cuando sos dueño de tu propio negocio. Por eso, invito a todas las mujeres a romper barreras, a abrir la mente, a valerse por sí mismas y a animarse a ser independientes”, agregó.

Olga Medina y Safira Benítez hablaron sobre cómo el reciclaje representa una oportunidad de negocio de costo cero. 


El reciclaje como oportunidad de negocios

El reciclaje fue uno de los temas que también captó la atención de las asistentes. Además de explicar la importancia de las tres R (Reducir, Reutilizar y Reciclar), Olga Medina y Safira Benítez –colaboradoras de la Fundación Paraguaya- contaron cómo esta actividad puede ser una oportunidad para emprender una pequeña empresa y, a su vez, cuidar el medioambiente sumando valor a los desechos que se generan en la sociedad.

Como ejemplo, señalaron que las botellas de plástico pueden reciclarse para fabricar artesanías y también son un material ideal para crear huertas verticales, modulares y escalables en casa, o macetas y semilleros.

También las tapitas de metal de latas de bebidas pueden transformarse en objetos decorativos. “Esto constituye un costo cero para nosotros y podemos hacer un precioso objeto”, recalcó Olga, que explicó que todos estos productos tienen el potencial de ser comercializados.

El programa Emprendemos Juntas continuará hasta fines de 2018 y capacitará a 2.500 mujeres en las ciudades del departamento central e interior del país. Forma parte de 5by20, la iniciativa global de The Coca-Cola Company que tiene por objetivo empoderar económicamente a cinco millones de mujeres en todo el mundo para el año 2020.