Belinda Castillo se jacta de que lo mejor que sabe cocinar es pollo con salsa y arroz. Ella es una de las cerca de 45 voluntarias activas de la Oficina de la Primera Dama del Paraguay que presta sus manos y dona su tiempo desde que empezó la crisis del coronavirus.

Estas mujeres se encargan de cocinar o de armar los platos que luego se distribuyen con el apoyo del Ejército a miles de familias vulnerables de Asunción y Gran Asunción, en el marco de las jornadas de almuerzos solidarios que buscan paliar el impacto social causado por el Covid-19. Voluntarias como Belinda y organizaciones como la Pastoral Social Arquidiocesana y el Ejército se han sumado a la campaña “Paraguay Solidario” para ayudar a que la Oficina de la Primera Dama pueda llegar con un plato de comida a unas 2.000 personas por día.

Belinda Castillo, una de las voluntarias de la Oficina de la Primera Dama.

“Estamos desde el primer día en que todo esto empezó. Queremos ayudar y poner nuestro granito de arena. Necesitamos sumar en estos tiempos de crisis; y el Paraguay unido, puede”, asegura a Journey Silvia Franco, otra de las voluntarias, quien pese a la complicada misión no deja de mostrar una sonrisa optimista. 

Esta unión de fuerzas obtuvo hasta el momento grandes resultados: se repartieron  58.438 platos de almuerzo y 28.525 kits de víveres en zonas vulnerables de todo el país durante abril, y las entregas continuarán mientras dure la crisis generada por el coronavirus. En ese marco, Coca-Cola Paraguay se sumó a “Paraguay Solidario” con la entrega de 7.800 litros de agua mineral y jugos en la sede de Subsistencia del Ejército, desde donde se controla la logística de toda la campaña.

Silvana Abdo, la primera dama de la Nación, agradeció a la Compañía durante la entrega de la donación y remarcó que detrás de “Paraguay Solidario” hay miles de personas trabajando para ayudar a los más necesitados.

De izquierda a derecha Ángel Almada, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola Paresa, la Primera Dama de la Nación, Silvana Abdo, y Ricardo González, coordinador de la Pastoral Social en uno de los depósitos de la Dirección de Subsistencia de Ejército.

“La gente nos escribe para animarnos a seguir trabajando. Y sabemos el esfuerzo que están haciendo también las empresas, por eso reconocemos especialmente esta ayuda que nos están dando”, apuntó Raúl Montiel, director de Protocolo de la Oficina de la Primera Dama.

Raúl hizo hincapié en que la asistencia logística que presta el Ejército para hacer la distribución de los platos de comida a los más vulnerables es imprescindible y explicó que las zonas en las que se entrega la ayuda se definen en coordinación con Presidencia de la República.

Uno de los depósitos de la Dirección de Subsistencia del Ejército, en Asunción.

Las donaciones y los mensajes de ánimo tienen un papel crucial en estos momentos difíciles, agrega Raúl, y concluye: “Queremos estar preparados para ayudar al que más necesita. Es una lucha que tenemos que llevar adelante entre todos”.

“Dar y poner nuestro granito de arena para ayudar a nuestro país y en este momento es una satisfacción también a nivel emocional”, afirmó Belinda, quien celebró la unión de voluntarios, el Estado y las empresas para llegar a las personas más necesitadas de Paraguay.