Cuatro participantes del programa Emprendemos Juntas nos contaron cómo sacaron adelante sus negocios y aumentaron su autoestima al conocer y explotar sus capacidades. Organización, perseverancia y ganas de aprender fueron las claves que hicieron que a lo largo de tres años más de 6.000 mujeres se sumaran a esta iniciativa de la Fundación Coca-Cola y la Fundación Paraguaya.

Journey Paraguay.-

Durante seis meses, Eusebia Aponte viajó cada día dos horas y media en colectivo desde su casa en la ciudad de Itá hasta Limpio para asistir a las capacitaciones de Emprendemos Juntas. Hoy, después de mucho esfuerzo, asegura sin dudar que todo el tiempo invertido valió la pena. “Aprendí muchas cosas, aprendí que las mujeres sí podemos. Podemos salir adelante. Tengo cuatro hijos, soy madre soltera y con este trabajo todos mis hijos salieron adelante”, contó esta emprendedora a Journey.

Eusebia es una de las 2.623 mujeres que en 2019 participaron de la tercera edición del programa impulsado por la Fundación Coca-Cola y la Fundación Paraguaya. La iniciativa se enmarca en el compromiso global de Coca-Cola 5by20, para acompañar el crecimiento económico de cinco millones de mujeres para 2020.

La emprendedora elabora sombreros de karanda’y, una palma típica de los suelos húmedos del Chaco paraguayo, y ayuda a las mujeres de su comunidad a vender sus artesanías gracias al conocimiento que recibió en el programa Emprendemos Juntas. “Ellas hacen bolsones, chalecos y otros productos. Son diez señoras, casi todas abuelas. Ellas producen y yo les ayudo a vender”, dice Eusebia, a la vez que explica que lo más importante que aprendieron todas fue a capacitarse y hacer un buen cálculo de producción de productos y proyección de ventas.

Elisa Domínguez trabaja artesanalmente con técnicas ancestrales.

Ana Morel y Elisa Domínguez, dos integrantes de la comunidad Toba Qom de Cerrito, en el Bajo Chaco, también participan de Emprendemos Juntas. Además de con karanda’y trabajan con totora, una planta que crece en el agua. Elaboran canastos, hamacas, sombreros y portatermos para el tereré, que es lo que más venden.

Estas artesanas trabajan a mano con técnicas heredadas de sus madres y abuelas, y son ellas las encargadas de enseñarles a sus hijos y nietos. Las capacitaciones en gestión de negocios les permitieron poder proyectar sus emprendimientos y a generar ganancias. Con el tiempo, aprendieron a organizarse. “Para mí este programa es muy bueno porque trabajamos unidas, me hace feliz que prosperemos”, dice Ana a Journey.

“Aprendí muchos conceptos que no sabía y que, por ende, no aplicaba a mis negocios”, dijo por su parte Carolina Brítez, otra de las egresadas de Emprendemos Juntas, dueña de una tienda de zapatos de San Antonio. Carolina perseveró con su emprendimiento y ahora, luego de estabilizarse, consiguió lo que ella llamó “sanidad financiera”. Ahora su meta es que otras mujeres experimenten la misma transformación que ella atravesó: “Mi sueño es que otras mujeres aprendan lo que yo aprendí”.

Carolina Britez, otra de las participantes del programa.

En sus tres ediciones el programa Emprendemos Juntas capacitó a 6.011 mujeres de todo el país, quienes sumaron el conocimiento y las herramientas necesarias para concretar sus proyectos a través de sus negocios, que hoy prosperan con esfuerzo y dedicación.  

“Las personas y las comunidades están en el centro de todas las decisiones que tomamos, y dentro de ese grupo la mujer es un personaje principal. En Paraguay tenemos 57.000 clientes, de los cuales el 80% son pequeños y medianos comercios; y un enorme porcentaje de ellos están liderados por mujeres, cabezas de hogar”, explicó Darmy Martínez, Jefa de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola Paresa.