Melissa estudió Relaciones Internacionales, Emilio completó su carrera en Ciencias Políticas y Edgar es licenciado en Derecho. Podrían dar ya mismo los primeros pasos en sus promisorias carreras laborales; sin embargo, decidieron que los dos próximos años se dedicarán exclusivamente a enseñar en escuelas primarias de contexto vulnerable del país, al igual que las otras cinco profesionales que participan en la primera edición del programa “Enseña por Paraguay”, y que proceden de ramas tan diversas como la ingeniería o el comercio.

Antes de recibir el diploma del programa, los ocho jóvenes seleccionados asistieron durante más de un mes al Instituto de Verano contemplado en el proyecto, donde se capacitaron y entrenaron para ejercer como docentes. Ahora están listos para enseñar a los niños de las escuelas de las localidades de Villa Hayes y Benjamín Aceval –en el Departamento de Villa Hayes-, y del Centro Educativo Mbaracayú, creado por la Fundación Moisés Bertoni.

“Enseña por Paraguay” se enmarca en un movimiento a nivel mundial, Teach for all, que busca involucrar en el sistema educativo existente a profesionales universitarios que deseen poner a disposición su tiempo y conocimientos en comunidades educativas vulnerables, en las que actúan como agentes de transformación social. “Queremos generar un trabajo para que toda la sociedad pueda involucrarse”, explicó la mexicana Sarai Rosas, quien tras su paso por “Enseña por México” ahora es directora de capacitación de la versión local.

Los ocho jóvenes paraguayos seguirán el camino que ya transitaron otros profesionales en 47 países de todo el mundo.

El programa, que cuenta con el apoyo de Coca-Cola Paresa, se presenta como un gran desafío en Paraguay, donde existen marcadas desigualdades sociales: según datos oficiales, el 55% de los jóvenes entre 15 y 29 años no asiste a ningún establecimiento educativo y la situación se intensifica en sectores más relegados.

Una red que ese expande en el mundo

Después de los dos años de práctica docente, los ‘alumni’ (así se los denomina en el programa) estarán capacitados para comprender cuáles son las necesidades reales del sistema educativo más general. Si así lo quisieran, los profesionales podrán seguir conectados y trabajando en torno a la red de egresados del programa.

En la red Teach for All, más del 60% de los 55.000 alumni de gran parte del mundo continúa colaborando con la educación o en comunidades de alta necesidad: liderando aulas en regiones vulnerables, contribuyendo como profesores experimentados, generando políticas públicas, y  emprendiendo organizaciones sociales y empresariales que trabajan en colaboración con otros actores para lograr el cambio sistémico dentro y fuera de la educación.

"Al terminar el programa se espera que ellos puedan experimentar muchos retos, como cuando se arriesgaron a estar al frente de un aula. Se acostumbran a vivir el éxito en la adversidad. Queremos que este proceso los impacte", destacó Sarai. Para la Coordinadora, la decisión de estos chicos de dejar de lado temporalmente sus carreras para dedicarse a la educación está movida en trascender y dejar una huella en otras personas y en hacer algo fuera de sus rutinas. Muchos de ellos se sienten afectados por el contexto social en el que viven algunos se sus compatriotas.

“Ellos van a compartir con los docentes, con los padres, con toda una comunidad educativa, y eso los hará entender en carne propia cuáles son las desigualdades en sus lugares de acción. Eso les facilitará entender por qué algunas cosas funcionan mal en el país. Los entrenamos para que sean líderes sociales y que puedan cambiar el sistema educativo nacional”, sostuvo Sarai.

Janisse Jara, de 24 años y licenciada en Economía, es una de las profesionales que durante los próximos dos años hará una pausa a su profesión para enseñar en la escuela San Ramón, en Remansito: “La educación es uno de los principales pilares para la reducción de la pobreza, por esa razón me postulé al programa. El desafío es lograr que mis alumnos tengan un crecimiento tanto académico como personal, de que estén convencidos que pueden alcanzar sus metas sin que importe su contexto”, dijo

En tanto, Melissa Cañete –otra de las seleccionadas-, de 26 años y licenciada en Relaciones Internacionales, es categórica sobre el cambio que dará a su vida: “Es mi manera de revolucionar, siendo artífice activa del cambio. El temor que tengo es no encontrar esta misma motivación por parte de la sociedad”, destacó.

En 2019 se seleccionará la segunda generación de profesionales de “Enseña por Paraguay”, que se sumarán como jóvenes profesionales trabajando en zonas vulnerables del país. "Hay muchísimo talento en Paraguay, es muy importante focalizar en esta necesidad de querer trascender y ayudar a los demás", concluyó Sarai.