Zuny Laterza, vecina de la ciudad de Ñemby, se conmueve al escuchar la guarania Chokokue Kera Yvoty. La melodía la hace viajar en el tiempo, cuando el arroyo Pa’i Ñu exhibía el esplendor natural de sus aguas transparentes. Zuny recuerda que varios años atrás las familias de la zona llegaban hasta este lugar para refrescarse y pasar el día bajo la sombra de algún tajy al costado del cauce.

El arroyo Pa’i Ñu, que desemboca en el río Paraguay, ya no luce igual. Su contaminación preocupa a las autoridades, que trabajan en su recuperación. Con el objetivo de ayudar en esta tarea, el programa “Sonidos de la Tierra” -creado en el 2002 por el maestro Luis Szarán-, organizó la maratón ambiental “Somos H2O” para colaborar con la limpieza del arroyo.

Las violinistas de la Orquesta H2O Sonidos de Ñemby interpretaron la guarania Chokokue Kera Yvoty durante el recorrido.

Estudiantes, voluntarios de la Fundación Tierranuestra, músicos de la Orquesta H2O Sonidos de Ñemby y colaboradores de Coca-Cola de Paraguay recorrieron el barrio Pa’i Ñu para invitar a los vecinos a unirse a esta gran cruzada medioambiental.

Reunidos en la plaza Paz del Chacho, los participantes de la iniciativa formaron grupos de trabajo para realizar acciones de limpieza de la ribera, visitar las casas de los vecinos, repartir calcomanías y plantar árboles nativos.

Durante el trayecto casa por casa, Journey conoció a Bernardina Acosta, una vecina que recordó su infancia en la zona, rodeada del  entorno natural sobre todo en verano, cuando subía a los árboles para comer guayabas y darse un chapuzón. “La naturaleza nos obliga a empezar una y otra vez”, dice luego de recibir una calcomanía sobre la importancia del reciclaje.

Mercedes Acosta dirigió el grupo que visitó casa por casa para invitar a vecinos a unirse a la campaña de limpieza.

En la puerta de su casa, Nora Carrasco conversa con algunos jóvenes a los que les cuesta creer que en otras épocas el barrio era un espacio natural que disfrutaba toda la comunidad. “Es muy alentador ver a tanta gente que trabaja por la revitalización de los espacios públicos. Nuestra misión es hoy, con pequeñas acciones podemos ayudar a cuidar nuestros recursos”, explica.

Al igual que Nora, otros vecinos se sumaron a la acción principal de la jornada y ayudaron a recolectar los residuos que, como una plaga, se propagan por toda la ribera del río. “Es una tarea titánica, lo sabemos, pero no podemos quejarnos y no hacer nada. Es un orgullo ver a mi comunidad comprometida”, dice Raúl Espíndola, comerciante de la zona, durante la minga.

Al finalizar la mañana, los participantes acopiaron 1.000 kilos de residuos, que fueron recolectados por la Municipalidad de Ñemby para ser reciclados. Todavía queda trabajo por hacer, pero los asistentes se fueron convencidos de que el futuro del planeta está en cada uno.

Los voluntarios de Coca-Cola de Paraguay participaron de la jornada de limpieza en el marco del compromiso global de la Compañía de vivir en Un Mundo Sin Residuos, que se propone recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.