Cada día, un millar de voluntarios de la Pastoral Social Arquidiocesana trabaja para preparar 22.500 platos de comida que llegarán a las personas más vulnerables de Asunción y Gran Asunción. De esta forma, la campaña “Un plato en tu familia Paraguay” vuelve a dejar de manifiesto la gran solidaridad de los paraguayos en medio de la crisis sanitaria y social del coronavirus.

“Lo que más se cocina en las parroquias son los guisos, por la facilidad de preparación y la distribución. Esto es posible gracias a solidaridad de voluntarios, de empresas privadas y de entes públicos”, cuenta Ricardo González, coordinador de la Pastoral Social Arquidiocesana.

Los datos del Ministerio de Trabajo muestran que miles de personas perdieron sus empleos en los últimos meses; sin embargo, las malas noticias no amilanan el espíritu solidario entre los paraguayos. En ese sentido, Ricardo señaló que, entre marzo y abril, la cantidad de comedores sociales pasó de 15 a 67. Todos esos centros están ubicados en parroquias y los platos se distribuyen a las personas más necesitadas a través de la red que la Pastoral Social tiene en las comunidades de Asunción y Gran Asunción.

La operativa tiene varios canales. Por un lado, están las ollas comunitarias en las diferentes parroquias; y, al mismo tiempo, se lleva adelante la entrega de kits de alimentos en coordinación con los sacerdotes, párrocos y agentes pastorales que detectan a las familias más vulnerables.

Ricardo González, coordinador de la Pastoral Social.

El depósito de la Pastoral Social tiene un movimiento incesante. Desde allí se distribuyen las donaciones que se reciben para los comedores o para preparar los kits de alimentos. Al lado de las cajas de salsa de tomate, de los paquetes de fideos y de las bolsas de arroz también pueden verse botellas de agua y jugo que fueron donadas por Coca-Cola Paraguay en el marco de su adhesión a la campaña.

Depósito de la Pastoral Social, en Asunción.

Epígrafe: Depósito de la Pastoral Social, en Asunción. 

“Este tipo de acciones colaboran con el esfuerzo de los voluntarios y de otros donantes. Si todos colaboramos de diferentes maneras, entre todos vamos a poder salir de este momento de crisis”, reflexiona Ricardo.

Las acciones solidarias, la esperanza y la unidad se unen en el trabajo diario y se transforman en uno de los caminos para salir adelante. “Tenemos mucha esperanza de que esta prueba la vamos a pasar todos juntos, ayudándonos desde nuestros respectivos lugares”, concluye Ricardo.