Los fanáticos que adoran una Coca-Cola extra helada pueden relajarse, literalmente, gracias a “Arctic Coke”, una refrescante innovación que prepara una bebida casi congelada en cuestión de minutos.

Así es como funciona la máquina: un comprador selecciona una botella de la máquina Arctic Coke, que mantiene las bebidas a una temperatura justo por debajo del punto de congelación, y la coloca en la plataforma contigua.

Luego, presionan un botón y observa la magia helada.


Artic Coke hace vibrar la botella y envía un escalofrío invisible a través del líquido, formando cristales de hielo en una fracción de segundo. La unidad ilumina la botella para que la transformación sea visible.

“A los consumidores les resulta divertido e innovador”, explica Kim Drucker, Director de Innovación de Coca-Cola Norte América. “Están atraídos por el hecho de que pueden ser parte del proceso de transformación. Y los fideliza el hecho de que la bebida que ayudaron a crear se mantiene fría por más tiempo. La promesa de tener una Coca-Cola helada desde el primer sorbo hasta el último es real”.

Esta prueba piloto llevada a cabo en Estados Unidos incluye Coca-Cola, Diet Coke, Sprite y Powerade Mountain Blast. Pronto se agregarán Cherry Coke, Fanta Orange y Mello Yello en algunos lugares, aunque el equipo está evaluando continuamente otras marcas.

Arctic Coke tiene capacidad para 70 botellas, que se enfrían a menos de 1°C, en comparación con los 8°C de un refrigerador tradicional.

“Las bebidas carbonatadas congeladas son más ligeras y más aerodinámicas”, explica Drucker. Y agrega: “La experiencia del Arctic Coke se parece más a lo que se obtiene al beber una Coca-Cola en un vaso con hielo picado suave. Y el hielo que se forma está hecho del líquido dentro de la botella, por lo que no se diluye la bebida”.

Drucker añade: “Lo que estamos tratando de hacer es aumentar la experiencia sensorial. Los consumidores reciben la misma y deliciosa Coca-Cola que conocen y aman; simplemente estamos creando un efecto visual que los atrapa e involucra en el proceso de elaboración de sus bebidas”.

Crear una Coca-Cola “casi congelada” no es sencillo. El Centro de Investigación y Desarrollo ha estado trabajando en el proyecto Arctic Coke durante décadas antes de asociarse con Supercooler Technologies Inc. en 2015. Un equipo de ingenieros de la NASA con experiencia en criogenia desarrolló las tecnologías de enfriamiento de precisión, que mantienen las bebidas al borde del congelamiento, y luego crean el efecto de cristalización.

En aquellos locales donde ya se está probando la máquina, las ventas aumentaron entre 15 y 20 por ciento, lo que le dio a la empresa la confianza para extender el programa piloto.

“El entusiasmo entre nuestros consumidores y clientes es alto. La gente está motivada con la experiencia que les ofrecemos con Arctic Coke”, concluyó Drucker.