La economía circular apuesta por un sistema de producción y consumo sustentable. El modelo, que involucra acciones como el compromiso global de la Compañía Coca-Cola de ir hacia Un Mundo sin Residuos, gana terreno en Paraguay y en la rutina diaria de las personas.

Un Mundo sin Residuos es posible. Ese es el convencimiento de la Compañía Coca-Cola, y el nombre de su programa global que trabaja de forma activa para implementar acciones que permitan recuperar y reciclar, para el año 2030, todos los envases que pone en el mercado.

El objetivo de apuntar a vivir en un planeta más limpio se basa, entre otras cosas, en una marcada conciencia por el cuidado del medio ambiente. Y es precisamente por eso que iniciativas de este tipo deben trabajar de forma coordinada con todo un sistema de acciones que vayan en el mismo rumbo. Allí es donde juega un papel cada vez más importante la economía circular, un modelo económico que gana terreno y que busca transformar no solo las formas de producción sino también los hábitos de consumo.

Para conocer más sobre la economía circular, Journey conversó con el Ingeniero Civil Mauricio Solalinde, Coordinador del Proyecto de Promoción de la Economía Circular en Paraguay, llevado adelante por la Fundación Moisés Bertoni — aliada de Coca-Cola Paraguay en proyectos para el cuidado del medio ambiente — y cofinanciado por el Laboratorio Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID LAB).

- ¿Cómo define a la economía circular?

- La economía circular es un modelo económico con un diseño restaurativo y regenerativo, que tiene por objetivo mantener los productos, sus componentes y materiales en su mayor utilidad y valor en todos los aspectos. Su importancia reside en desvincular el desarrollo económico de un país o de una región al consumo finito de recursos. Además, impulsa objetivos estratégicos como la generación de crecimiento económico, la creación de empleos y la reducción de impacto en el medio ambiente.

- ¿De qué modo impacta este modelo en las empresas?

- La economía circular busca no solamente generar negocios más sustentables, sino también que las empresas la vean como una forma de ser más competitivas. Es un modelo económico que implica un desafío: cambian las formas de producir y las de consumir.

Por ejemplo, en la economía circular se habla mucho de la materia prima secundaria (reciclados) en reemplazo de la materia prima virgen.  Lo que convierte en un éxito a este modelo es la posibilidad de garantizar que la calidad y la cantidad de la materia prima secundaria sean idénticas a la de la materia prima virgen.

-¿Cuáles son los desafíos para la implementación de este sistema?

- Una de las barreras que se deben superar es el concepto de que lo reciclado es de menor calidad o no rinde mejor como el nuevo. Por ejemplo, si se va a utilizar plástico reciclado para un contacto con la comida, debe tener un altísimo grado de calidad. Eso tiene un factor de costo. Si me sale más caro, difícilmente se hará. Ahí entra el desafío de innovar: en los países en donde la economía circular maduró, la academia tuvo protagonismo clave en encontrar soluciones y diseñar prototipos para ser insertados en el mercado.  Este punto se aplica a plásticos, a metales, a cartones.

-¿Cuál es el rol del plástico en la economía circular y esencialmente en Paraguay?

- Es un excelente material en cuanto a propiedades mecánicas y su relación costo-beneficio. El plástico está en todos lados. De acuerdo al último estudio de Caracterización de Residuos Sólidos realizado por la Municipalidad de Asunción en 2020, el 11% de residuos que generan los asuncenos son plásticos. En el departamento Central se dispone de unas 50 toneladas de plástico por día para ser revalorizado y reinsertado a través de la economía circular.

-¿Qué representa el plástico para la economía paraguaya?

- Es la solución circular más utilizada. Las industrias locales que recuperan el plástico emplean a 20.000 familias del departamento Central. Es una materia prima secundaria de excelente calidad. Esto genera un impacto positivo para el medio ambiente porque se evita la extracción de recursos naturales y la acumulación de material en vertederos.

- ¿Cuáles son las proyecciones para la economía circular en Paraguay?

- Existen proyecciones locales de diseño de implementación de modelos de producción circular en cuanto a plástico, cartón, aluminio, vidrio, neumáticos, residuos de construcción, etc., pero lo importante a resaltar es que estas proyecciones están impulsadas por el sector privado con inversiones y una fuerte apuesta a los nuevos modelos de producción. Este modelo de desarrollo económico mostró en otros países importantes impactos positivos tanto en el ámbito económico, social y ambiental.

Iniciativas que impactan

Aunque global, la iniciativa Un Mundo sin Residuos se replica a nivel local en un amplio abanico de acciones. En Paraguay, Coca-Cola acompaña a Soluciones Ecológicas en el “EcoDesafío Asunción Recicla 2.0”, en donde 20 comisiones vecinales de Asunción compiten por ser el barrio con mayor cantidad de desechos reciclables recogidos para ser procesados por centros de acopio a través de recicladores de base.

Además, la Compañía utiliza desde 2018 en el país la Botella Única, un envase retornable y reciclable que reduce la circulación de plástico en el mercado y promueve el consumo de envases sustentables. Gracias a acciones como ésta Coca-Cola Paraguay lidera la región en materia de retornabilidad: circulan más de 5 millones de envases reusables de Coca-Cola (de plástico y de vidrio) –lo que representa casi el 50% del total- mientras que el 90% de las personas que compran gaseosas del portafolio de la Compañía optan por ese tipo de empaques.