“La transición de una economía lineal a una circular no es fácil, pero el modelo es beneficioso para todos, tanto para el medio ambiente como para los negocios, porque se utilizan menos recursos y no se pierde nada en el camino”. Esas fueron las palabras iniciales de Thais Vojvodic, Senior Manager Sustentabilidad de Coca-Cola Brasil, durante su ponencia en el XI Congreso Internacional de Responsabilidad Social y Sustentabilidad desarrollado en Asunción.

Thais lidera la agenda de reciclaje inclusivo del Instituto Coca-Cola, es responsable de la estrategia de empaques sustentables para América Latina, y fue una de las oradoras del encuentro organizado en Paraguay por la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC).

 “El impacto de los plásticos en el mundo es un reto planetario”, declaró Thais, y destacó que a partir de la economía circular es posible mitigar este conflicto: “La meta es reutilizar todos los objetos al final de su vida útil”.

Las palabras de la ejecutiva de Coca-Cola se reflejan en acciones concretas de la Compañía. En 2018, James Quincey, Presidente y CEO de Coca-Cola, presentó el programa global Un Mundo sin Residuos, un plan estratégico, innovador y ambicioso con el que la Compañía se compromete a recolectar y reciclar para el año 2030 el equivalente al 100% de los envases puestos en el mercado.

“Es importante que comprendamos cómo aterrizar esta meta -que es universal- a una realidad específica, al contexto social, político y económico de cada país. En el caso de Europa, los sistemas de recolección son muy maduros; por eso, no podemos aplicar las mismas estrategias en América Latina, donde en la mayoría de las naciones los recicladores informales son los responsables de recolectar más del 90% de los residuos”, reflexionó.

A pesar de estas diferencias, América latina posee otras ventajas: el 27% de las botellas vendidas son retornables, frente a la media mundial que llega apenas a un 14 por ciento. En Paraguay, ese porcentaje es aún mayor, alcanzando el 48 por ciento. “Este número es fundamental para la economía circular; si llegáramos tan solo al 50% de envases retornables, los empaques de un solo uso disminuirían de por sí”, subrayó Thais.

Otra de las acciones de la Compañía tiene que ver con el lanzamiento de la Botella Única, cuyo formato se presenta de manera genérica para todos los sabores y variedades de gaseosas, ayudando a reducir la cantidad de envases en circulación. “Esto es innovador y nos vuelve más eficientes. En Brasil estamos invirtiendo mucho dinero con el objetivo de cambiar la forma de hacer negocios”, destacó la brasileña.

En diálogo con Journey, Thais explicó que es muy importante la difusión de los objetivos de la Compañía más allá de los beneficios económicos que implica optar por la retornabilidad. “Entendemos que en términos de sustentabilidad el consumidor valora estas iniciativas, al incluirlos a ellos a cambiar el mundo juntos”, concluyó.

También presente en el encuentro de ADEC; Silvina Bianco, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola para Uruguay y Paraguay, destacó los proyectos de sustentabilidad que la Compañía lleva adelante en nuestro país: “Nuestro foco es crecer siempre a largo plazo junto con las comunidades en las que operamos. Estamos impulsando la Iniciativa de Reciclaje Inclusivo junto a la Fundación Avina y PepsiCo, que busca crear alianzas y acciones coordinadas con las cooperativas de recicladores, los municipios y las empresas para gestionar residuos y reinsertarlos en la cadena productiva. Se trata de una acción que involucra a grandes empresas, organizaciones de la sociedad civil y cooperativas en pos de un mismo objetivo”.

Silvina Bianco, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola para Uruguay y Paraguay