En el marco de la Semana Mundial del Agua, dialogamos con Andréa Mota, Directora de Sostenibilidad y Relaciones con la Comunidad de Coca-Cola para América Latina.

La Directora de Sostenibilidad y Relaciones con la Comunidad de Coca-Cola para América Latina, Andréa Mota, está convencida de que los mayores logros en el cuidado del medioambiente son siempre producto de un trabajo conjunto con las personas que lo habitan. Por eso, su mayor énfasis cuando habla de los planes de la Compañía está en la labor con las comunidades y el empoderamiento de los pobladores, para lograr mejores condiciones de vida. En la Semana Mundial del Agua, Andréa habló con Journey sobre el concepto de replenishment que impulsa Coca-Cola, el acceso al agua segura, los planes y objetivos a futuro, y el compromiso con la gestión responsable.

¿De qué habla Coca-Cola cuando utiliza el concepto de replenishment?

Replenishment es nuestra capacidad de retornar al medioambiente una cantidad de agua equivalente a la que utilizamos en la producción de nuestras bebidas. Para nosotros es muy importante tener acciones que garanticen que tengamos agua disponible para nuestras comunidades, para las personas que viven en los lugares donde operamos, para el planeta y la naturaleza.

¿Y cuál es el mecanismo para lograrlo?

Este fue un reto que nos pusimos a nosotros mismos de una forma global hace muchos años. En América Latina logramos en 2018 el 100% de replenishment, de neutralidad. Lo hacemos a través de muchos proyectos en conjunto con aliados que actúan en diferentes regiones y puede ser de distintas formas. Por ejemplo, proyectos de conservación de cuencas para garantizar que las comunidades las utilicen de forma responsable y sostenible, o proyectos de reforestación, entre otros. Los programas son realizados siempre por aliados que actúan en las comunidades de las regiones donde estamos presentes.

Coca-Cola espera que sus proyectos continúen luego de aplicados en las distintas regiones, y para esto es clave el apoyo de las comunidades. ¿Cuál es la forma que encuentran para lograr que las personas se sumen a los proyectos y cuiden sus entornos?

Esta es una parte muy importante para garantizar la sostenibilidad de los proyectos: involucrar desde el principio a las comunidades, para que también sean parte de la solución. Siempre empezamos con charlas y las definiciones son hechas en conjunto, por lo cual las personas se sienten parte de la solución y todo toma fuerza. Es importante porque son ellos los grandes beneficiarios y por eso es bueno hacerlo de esta forma.

Es fundamental que la gente entienda que nosotros no queremos proyectos que empiecen, que tengan una duración y que cuando salimos del lugar las cosas vuelvan a lo anterior. Lo importante es que entiendan que ellos son los dueños de ese lugar y responsables del medioambiente. Ellos tienen que garantizar que los proyectos van a seguir.

Tuve la oportunidad de visitar algunos proyectos, que son específicos para cada comunidad, y es impresionante cómo cambia la vida de las personas. Cada lugar tiene una necesidad diferente y el primer paso es identificarla en conjunto con los líderes comunitarios. Nuestro rol es articular a los aliados para diseñar las soluciones de forma conjunta. Es importante que la comunidad beneficiada lidere y se sienta dueña del proceso. Y cuando empiezan a ver los resultados, cuando ven que les llega agua limpia después de tanto tiempo, es una alegría. Lo ves en sus ojos, en los niños que no están más molestos porque el agua es buena, limpia, cristalina, tal como lo aprendemos en la escuela. Es impresionante ver el impacto que tiene en la vida de las personas. Esta transformación es real.

En estos procesos también se habla de resiliencia. ¿Cómo se hace para forjar comunidades resilientes, conscientes del cuidado del lugar en el que viven?

Es muy importante la educación sobre el cuidado del agua como recurso natural, a lo que debe agregarse la parte de comportamiento, de conciencia mayor, un componente crucial del trabajo que hacemos en conjunto con nuestros aliados. Es una evolución gradual. La gente ve los resultados y se empieza a sentir dueña del proceso, empoderada para actuar, porque en realidad son los protagonistas de este cambio.

En América Latina hay cerca de 80 millones de personas que no acceden al agua segura y Coca-Cola tiene un proyecto específico para lograr que para el año 2030 haya 5 millones de personas más que puedan hacerlo. ¿Cómo se está trabajando para eso?

Esta es una segunda pata, una secuencia del proyecto. A partir del momento en que trabajamos para garantizar la salud de las cuencas, el replenishment, muchas veces encontramos comunidades en las que tenemos agua en abundancia, pero no llega con calidad. Hay muchos lugares en los que pasa esto. Aquí la mirada que tenemos es nuevamente trabajar muy en conjunto con las comunidades. No hay una solución lista para aplicar en todas. Por ejemplo, en ciertos lugares necesitamos energía para traer el agua a las casas, o tecnología para hacer una purificación, depende de cada situación. Hoy hay más de 700 mil personas impactadas por nuestros programas activos en diversos países. Sabemos que hay mucha gente que hoy no tiene acceso al agua potable y es algo que no nos deja tranquilos.

Una vez que se cumpla el objetivo 2030, ¿crees que pueda ampliarse y llegar a más comunidades?

Siempre. Cuando se trabaja con impacto social, cuanto más aliados y organizaciones tengamos, mejor. Nuestra idea es trabajar juntos para tener más gente impactada y ojalá no haya ni una sola persona que no tenga acceso a agua porque si nos detenemos a pensar, estamos hablando de algo muy básico, no estamos hablando de un lujo. Es agua segura para consumo, y todos deberíamos tener acceso, por lo que ojalá más y más gente pueda tenerlo. Es nuestra obligación como empresa que produce bebidas y que utiliza agua en su proceso productivo, hacer un uso responsable del recurso natural, pero además debemos garantizar que el agua de las comunidades y las regiones donde operamos esté preservada y que la gente tenga acceso al agua. Es el rol de las compañías que tienen esta visión de responsabilidad de impacto social y ambiental y estoy muy contenta de que Coca-Cola y sus embotelladoras tengan esta mirada, que va mucho más allá del negocio y busca el impacto para las comunidades y la naturaleza.

La Compañía tiene múltiples proyectos que apuntan al cuidado del medio ambiente, pero en el tema agua hay un énfasis especial. ¿Es su proyecto más importante?

No tengo dudas. Creo que el agua es nuestra prioridad número uno y tenemos muchos proyectos para asegurar esta gestión responsable.