En línea con el programa global Un Mundo sin Residuos, por el que la Coca-Cola se compromete a recuperar y reciclar para 2030 el equivalente al 100% de los envases puestos en el mercado, Coca-Cola Paresa apoya la iniciativa de Competencia Ecológica en favor de los recicladores urbanos.

Hace 25 años que Severiana Catalina o Ña Cata, como la llaman sus familiares, se dedica a recolectar cartones y plásticos en Asunción. Ha recorrido la ciudad a pie y a caballo; con frío y con calor; de día y de noche, para reunir el material reutilizable que la gente desecha y después venderlo. Su trabajo dio un salto de calidad hace un año, cuando la ONG paraguaya Competencia Ecológica, especializada en manejo de residuos sólidos, la contactó como colaboradora.

Junto a su esposo y su hijo mayor, Ña Cata recorre los predios de grandes eventos donde participa Competencia Ecológica, una organización que apuesta al reciclaje y que es conocida por colocar contenedores especiales para ese fin en los lugares donde se realizan carreras, conciertos o festivales, y que cuenta con el apoyo de Coca-Cola Paresa. Los grandes recipientes verdes son la cara visible de una ONG que busca generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. También realiza capacitaciones en centros educativos y barrios, y lleva recolectadas 77 toneladas de materiales desde que fue fundada en 2015.

“Competencia Ecológica representa una gran ayuda para la actividad que realizo todos los días. Estoy feliz con mi familia, trabajando juntos”, comenta a Journey Ña Cata, mientras levanta los residuos durante “La Comilona de Teletón”, un encuentro anual que reúne a unas 30.000 personas en el puerto de Asunción y en el que se recaudan fondos para promover la inclusión de personas con discapacidad.

Mientras los visitantes degustan las diferentes propuestas gastronómicas que ofrece el evento, uno de los contenedores verdes de Competencia Ecológica se va llenando de a poco. De camino al escenario, los participantes dejan allí sus botellas de plástico mientras disfrutan del espectáculo de guaranias clásicas paraguayas, reinterpretadas por el grupo Salsa Factory.

Ña Cata en acción durante el evento gastronómico “La Comilona de Teletón”.

 

Acciones para cambiar el mundo

En el escenario principal y entre las variadas ofertas musicales, el público recibe con aplausos a Carlos Jara, uno de los coordinadores de Competencia Ecológica, quien explica que el objetivo de la ONG es fomentar el reciclaje para mejorar el entorno. Competencia Ecológica cuenta con el apoyo de Coca-Cola Paresa y sus acciones están alineadas con el programa global Un Mundo sin Residuos, por el que la compañía se compromete a recuperar y reciclar el equivalente al 100% de sus envases comercializados a nivel mundial para 2030.

Carlos Jara, coordinador de la organización Competencia Ecológica, en el escenario principal del festival Comilona de Teletón 2018.


Durante el evento se recolectaron plásticos tipo PET, aluminios y cartón. La familia de Ña Cata reunió los residuos descartados en los contenedores, peso el material y separó los residuos reciclables. Para la elección de las familias participantes en los eventos, Competencia Ecológica dispone una base de datos de recicladores que viene construyendo desde el 2015, cuando empezaron a dar los primeros pasos con esta iniciativa.

Elida Moreno, asistente ejecutiva de Competencia Ecológica, enumeró algunos consejos para que, más allá de facilitar la recolección de residuos en los eventos, los ciudadanos puedan ayudar a facilitar el trabajo de los recicladores urbanos: “Es importante que las personas sean conscientes y utilicen los basureros diferenciados, porque eso permite que los agentes de reciclaje ahorren tiempo. Si no se cuenta con ellos, se recomienda que en sus casas u oficinas dispongan de dos bolsas, una para los reciclables (plástico, aluminio, cartón, papel) y otra para los no reciclables (yerba, restos de comida, vasitos de café de isopor, vasitos de plástico, servilletas usadas, etc.)”.

Ña Cata agarra una bolsa tras otra, después una botella, vuelve a agacharse por una tapa y un cartón. Camina y camina. Por cada evento en el que Ña Cata trabaja, recibe una cantidad fija de dinero. Además, mantiene el beneficio de poder vender todo el material recolectado en los depósitos aledaños a la Terminal de Autobuses. Desde que comenzó a trabajar para la ONG, Ña Cata ha duplicado sus ganancias, mantiene escolarizados a sus cinco hijos y ha adquirido un motocarro que le abrió nuevos horizontes de vida y trabajo.

“Todos los días disfrutamos. No hay día kaigue (perezoso en guaraní), ni ánimo caído. Trabajamos todos los días, ni la lluvia, ni sol fuerte, ni nada nos detiene. Esa es nuestra historia”, explica Ña Cata. La remera que usa, del mismo verde que los contenedores que debe llenar, lleva estampada en la espalda una cita del ex vicepresidente estadounidense Al Gore: “Cada uno de nosotros puede hacer cambios en la forma en que vivimos y ser parte de la solución al cambio climático”. La vida de Ña Cata cambió y ella también es parte de ese cambio.