En la Semana del Agua te presentamos dos proyectos que apoya Coca-Cola vinculado a este valioso recurso: el de Conservación en la Reserva de Mbaracayú y el de Lazos de Agua – Y Kuaa (Saberes del agua). Ambos marcan el rumbo de un trabajo conjunto entre privados, instituciones de gobierno y ONGs.

El 29% de la población mundial, es decir 2.200 millones de personas carecen de seguridad en la gestión de los servicios de agua potable, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una realidad que expone la necesidad urgente de acciones concretas y conjuntas.

En tanto, la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19 modificó nuestros hábitos y el lavado de manos se transformó en una de las medidas más eficaces para prevenir el contagio de coronavirus. Sin embargo, esta acción cotidiana tan sencilla puede ser algo difícil de realizar en algunas comunidades. Por eso es tan importante impulsar iniciativas que ayuden a mejorar el acceso de la población al agua potable.

Es en este marco que, en la Semana del Agua, Coca-Cola reafirma su compromiso con el cuidado del agua, que implica utilizar el tamaño y escala de su negocio en alianzas estratégicas con organizaciones expertas a lo largo de todo el mundo, para hacer la diferencia donde más se necesita.

En Paraguay, estas alianzas posibilitaron la creación de dos importantes programas, que alcanzaron a más de 40.000 personas y ayudaron a proteger más de 300 hectáreas de bosque nativo: el de Conservación en la Reserva de Mbaracayú; e Y Kuaa (Saberes del agua).

El proyecto de conservación de agua en la Reserva de Mbaracayú (Departamento de Canindeyú, Paraguay) , en conjunto con la Fundación Moisés Bertoni y Fundación Avina,  permitió – a través de un sistema de siembra directa, y en colaboración con 237 pequeños productores ubicados en la zona de influencia de la reserva – enriquecer, recuperar y crear condiciones favorables a través de cobertura vegetal en suelos desmejorados, para que esta cobertura genere la capacidad de absorber agua y de recargar las fuentes de agua subterráneas. Desde 2017 se trabajaron 306,7 hectáreas en la Reserva Mbaracayú.

La iniciativa apunta a mejorar la infiltración del agua en los bosques y acompañar nuevas técnicas de siembra para asistir técnicamente a los productores, de manera que no solo se recuperan los suelos para el cultivo sino también para la reforestación.

“A través del sistema de siembra directa hemos ayudado a pequeños productores a mejorar la calidad de su suelo, a aumentar la cantidad de materia orgánica y la cobertura vegetal. Esto nos ayuda al objetivo principal que es la recarga de acuíferos a través de otras actividades complementarias como por ejemplo la construcción de barreras para evitar escorrentías –es decir, corrientes de agua que llegan, sin tratamiento, a los drenajes pluviales - y la instalación de un sistema para cosecha de agua de lluvia –es decir, la captación de la precipitación pluvial para usarse en la vida diaria-”, explica Hugo Mora, Gerente de Desarrollo Territorial de la Fundación Moisés Bertoni.

Además de la recuperación de los bosques y los suelos y de su indudable impacto en la naturaleza, Hugo detalla que para desarrollar el proyecto se eligió a pequeños productores porque en la mayoría de los casos ellos no tienen acceso a ese conocimiento por la inversión que requiere o por la asistencia técnica necesaria. El plan implica que ellos se familiaricen de estos procesos y tengan las herramientas necesarias para una mejor calidad de vida que, a su vez, se desarrolle en armonía con el medio ambiente.

“Buscamos el desarrollo de las comunidades, en las cuales habitan campesinos paraguayos, productores colonos brasileños y comunidades indígenas. Este es el quinto año de trabajo en la zona; estaríamos completando 363 hectáreas (con la siembra directa) en más de 23 localidades, en tres distritos y en el departamento de Canindeyú”, explica Hugo.

En Mbaracayú, otras iniciativas dentro del proyecto también forman parte de un programa holístico que implica, por ejemplo, colectas de agua de lluvia a través de la colocación de canaletas especiales de chapa metálica que elimina la suciedad para que no vaya al reservorio; eso, al final, servirá para el consumo de los animales.

Trabajo con las comunidades

El agua potable es uno de los recursos más importantes para el progreso y la sostenibilidad. En Paraguay, el 55% del servicio de provisión está dado a través de organizaciones comunitarias. Y es hacia allí a donde apunta el proyecto Y Kuaa (Saberes del agua), una rama de la iniciativa regional Lazos de Agua.

“Lazos de Agua”, el programa regional que lleva adelante la Fundación One Drop, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Fundación Coca-Cola y Fundación FEMSA, busca garantizar la calidad y sostenibilidad en la provisión de agua potable y saneamiento en América Latina. En Paraguay, el proyecto cuenta con financiamiento adicional de BID Lab, el Programa de Reducción de la Pobreza del Fondo Especial Japonés del Banco Interamericano de Desarrollo, y la Cooperación Española; además, es implementado por la Fundación Moisés Bertoni en asociación con el Servicio Nacional de Saneamiento (Senasa).

Como anclaje local de “Lazos de Agua”, Y Kuaa comenzó sus tareas en 2017 e interviene en siete departamentos de Paraguay Concepción, San Pedro, Caaguazú, Paraguarí, Guairá e Itapúa. Con él se prevé beneficiar con la provisión de agua potable y alcantarillado a más de 38.800 personas para diciembre de 2021.

Se prevé que durante este año Y Kuaa llegue con agua potable a 10.370 personas de 20 comunidades y otras 18.854 tengan acceso a alcantarillado sanitario. Carla Torreani, Gerente de Gestión Sostenible del Agua de la Fundación Moisés Bertoni, explica que los componentes del programa permitieron la capacitación en temas administrativos y operativos de 254 técnicos locales de 56 comunidades, algo que se replicó a 3.710 personas. Además, se llegaron a acuerdos con instituciones financieras, Juntas de Saneamientos y Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes) para fortalecer estos sistemas de saneamiento.

Para finales del año, el proyecto Y Kuaa habrá beneficiado a 43.600 personas.

Cuidado del agua, un compromiso a nivel global

Hace más de una década la Compañía desarrolló una política marco de manejo de agua basado en cuatro pilares: Proteger cuencas, Reabastecer el agua que utiliza en sus bebidas, Reducir el consumo de agua en sus plantas y Reciclar el agua de sus procesos productivos.

Gracias a ese trabajo, desde 2015 –cinco años antes de lo previsto- la Compañía alcanzó la meta global de regresar a las comunidades y la naturaleza el 100% del agua utilizada en sus bebidas, porcentaje que desde 2019 supera el 160 por ciento.

Este año la Compañía está lista para dar un paso más en su compromiso con el cuidado del agua a través de su estrategia global de agua 2030 con una visión: lograr la seguridad hídrica para las comunidades en las que opera y para los productores agropecuarios que están al inicio de su cadena de valor. Esta es una visión compartida con sus socios embotelladores e implica una asociación en todo su sistema y junto a los gobiernos, las ONG, el sector privado y la sociedad civil.