A tres años del inicio del proyecto de conservación de agua en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú y en el marco del Día Mundial del Agua, repasamos los principales avances y desafíos de la iniciativa.  

Acciones concretas que generan impacto positivo en la vida de más de 150 familias. Acciones que favorecen la producción agropecuaria y el desarrollo de comunidades. Acciones para conservar el agua, proteger el suelo y cuidar el medio ambiente. De esto se trata el proyecto de conservación en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú, que lleva adelante la Fundación Moisés Bertoni con el apoyo de Coca-Cola de Paraguay y la Fundación Avina; un proyecto de triple impacto que crece año a año.

En el marco del Día Mundial del Agua -que se conmemora cada 22 de marzo- Paula Burt, Coordinadora programática de la Fundación Avina, brindó a Journey detalles de este programa: “Trabajamos directamente con las familias que viven en el lugar, porque son ellas las dueñas de la tierra y las responsables de hacer el trabajo, bajo la guía de un equipo de técnicos agropecuarios”.

El objetivo de la iniciativa es aumentar la recarga de los acuíferos y reducir el riesgo de contaminación de las aguas subterráneas. Para esto, se implementan prácticas en las 300 hectáreas que productores locales tienen en la reserva. El plan incluye mejorar los sistemas de siembra por medio de cultivos de cobertura (avena negra para el invierno y mucuna para el verano) y cultivos perennes (maíz, tupi pytã), de construcción de crestas entre surcos en áreas con pendientes más pronunciadas, de prácticas de labranza mínima y de aplicación de fertilizantes naturales.

“En granjas seleccionadas implementamos métodos para reducir la escorrentía -corriente de agua que rebosa su depósito o cauce natural o artificial- y facilitar un mejor uso del agua de lluvia. Los ajustes de infraestructura incluyen la instalación de lechos de siembra construidos con cemento y ladrillos, la plantación de especies resistentes a la erosión (lapacho, cedro, curupal), arado en el ángulo recto de la pendiente natural (para reducir la erosión del suelo, proteger su fertilidad y utilizar el agua de manera más eficiente) y sistemas de recolección de agua de lluvia para el riego de cultivos”, enumeró Paula.

Las principales acciones desarrolladas hasta el momento son:

  • 152 familias beneficiadas de forma directa.
  • 160 hectáreas bajo el sistema de siembra directa.
  • 40 canteros instalados para facilitar la infiltración y evitar la erosión del suelo.
  • 40 curvas de nivel instaladas en fincas identificadas.
  • Instalación de dos sistemas de colecta de agua de lluvia
  • Entrega de especies forestales nativas y exóticas.
  • Realización de jornadas de capacitación.
  • Participación activa y permanente de 20 alumnas del Centro Educativo Mbaracayú.

“Para mí, lo más valioso de esta iniciativa es su triple impacto, ya que los suelos recuperados son más productivos; el método de siembra directa incrementa la materia orgánica y mejora la retención del agua en el suelo, reduce la evaporación y favorece la infiltración de agua de lluvia. En lo social, los productores pueden quedarse en su finca y continuar haciendo lo que saben y disfrutan hacer, dando sustento a sus familias”, dijo la coordinadora.

El agua es un recurso esencial para la vida, fuente de salud y prosperidad económica. El cuidado de este recurso es un compromiso de Coca-Cola en todo el planeta y por ese motivo la compañía se comprometió a reabastecer a la naturaleza el 100% del agua que utiliza en sus bebidas y procesos productivos. La meta, fijada para 2020, se alcanzó a nivel global cinco años antes gracias a una sólida política de reducción de consumo y reutilización en las plantas embotelladoras y programas de protección de cuencas y reforestación que permiten conservar el agua de los suelos. Así, desde desde 2015 la Compañía reabastece a la naturaleza cada gota de agua que utiliza.

En Paraguay, Coca-Cola también apoya el proyecto “Y Kuaá” -que en guaraní significa “saberes del agua”- que facilitará acceso a agua potable y saneamiento para 40.000 personas  en 65 comunidades del país. El proyecto forma parte del programa “Lazos de Agua”, de One Drop, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), The Coca-Cola Foundation y la Fundación FENSA, y es ejecutado por la Fundación Moisés Bertoni en asociación con el Servicio de Saneamiento Ambiental (SENASA) y otros actores.

Ese trabajo conjunto es, precisamente, una de las claves para la generación de iniciativas exitosas que, además, sean sustentables en el tiempo. “Proyectos como estos, que tienen en su seno alianzas entre comunidades, sociedad, empresas y gobiernos son los que traerán esperanza, empoderamiento, desarrollo y dignidad a nuestros compatriotas. Trabajando juntos, cada uno de nosotros puede hacer la diferencia”, concluyó Paula.

Si querés ver el documental sobre el proyecto que se realiza en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú, hacé click aquí.