Acciones concretas que generan impacto positivo en la vida de más de 270 familias. Acciones que favorecen la producción agropecuaria y el desarrollo de comunidades. Acciones para conservar el agua, proteger el suelo y cuidar el medio ambiente. De esto se trata el proyecto de conservación en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú, que lleva adelante la Fundación Moisés Bertoni con el apoyo de la Fundación Coca-Cola y la Fundación Avina; un proyecto de triple impacto que crece año a año.

En el marco de la Semana Mundial del Agua –que se celebra el 25 al 30 de agosto- Paula Burt, Coordinadora programática de la Fundación Avina, sintetiza los detalles del programa: “Trabajamos directamente con las familias que viven en el lugar, porque son ellas las dueñas de la tierra y las responsables de hacer el trabajo, bajo la guía de un equipo de técnicos agropecuarios”.

Mediante el proyecto de conservación de agua –que se puso en marcha en el 2017- pequeños agricultores del departamento de Canindeyú, asentados en las proximidades de la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú, se convirtieron en colaboradores activos para lograr conservar las napas subterráneas de la reserva Mbaracayú.

Para esto, se implementan prácticas de siembra directa en las 300 hectáreas que productores locales tienen en la reserva, quienes además reciben capacitación e insumos para producir en su tierra. Asimismo, obtienen asistencia por parte de técnicos, que toman muestras de suelo para su análisis.

Las principales acciones desarrolladas hasta el momento son:

-273 familias beneficiadas de forma directa.

-240 hectáreas bajo el sistema de siembra directa.

-Instalación de canteros instalados para facilitar la infiltración y evitar la erosión del suelo.

-Instalación de tres sistemas de colecta de agua de lluvia

-Entrega de especies forestales nativas y exóticas.

-Realización de jornadas de capacitación.

Ubicado en el departamento de Canindeyú, las 64.405 hectáreas de la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú constituyen uno de los remanentes más grandes del Bosque Atlántico del Alto Paraná.

“Lo más valioso de esta iniciativa es su triple impacto, ya que los suelos recuperados son más productivos; el método de siembra directa incrementa la materia orgánica y mejora la retención del agua en el suelo, reduce la evaporación y favorece la infiltración de agua de lluvia. En lo social, los productores pueden quedarse en su finca y continuar haciendo lo que saben y disfrutan hacer, dando sustento a sus familias”, dijo Paula.

Acceso a agua potable

En Paraguay, la Fundación Coca-Cola también apoya el proyecto “Y Kuaá” -que en guaraní significa “saberes del agua”- que facilitará acceso a agua potable y saneamiento para 40.000 personas en 65 comunidades del país. El proyecto forma parte del programa “Lazos de Agua”, de One Drop, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), The Coca-Cola Foundation y la Fundación FEMSA, y es ejecutado por la Fundación Moisés Bertoni en asociación con el Servicio de Saneamiento Ambiental (SENASA) y otros actores.

Ese trabajo conjunto es, precisamente, una de las claves para la generación de iniciativas exitosas que, además, sean sustentables en el tiempo. “Proyectos como estos, que tienen en su seno alianzas entre comunidades, sociedad, empresas y gobiernos son los que traerán esperanza, empoderamiento, desarrollo y dignidad a nuestros compatriotas. Trabajando juntos, cada uno de nosotros puede hacer la diferencia”, concluyó Paula.

Cuidado en planta

Además de los proyectos mencionados, el Sistema Coca-Cola lleva adelante una estricta política de reducción y cuidado de agua en sus procesos productivos.

Tanque de agua recolectada de la lluvia en las instalaciones de Paresa. 

“Seguimos tres pilares: reducir, reutilizar y reciclar.  En los últimos cinco años se redujo un 25% el consumo de agua en la planta. Una vez que tenés toda tu agua reutilizada impacta directamente en el consumo. Pensamos que todo el agua que se utiliza en producción industrial debe volver a usarse de nuevo en tareas que lo permitan”, explica Leonardo Calvete,  Gerente de Calidad y Desarrollo Sustentable de Coca-Cola Paresa, embotelladora de la Compañía en el Paraguay.

Por ejemplo, el agua que se emplea para enjuagar un tanque o lavar camiones luego se utiliza para la limpieza de los montacargas o la jardinería.

La estrella de la planta es un gran tanque azul donde se recogen litros y litros de agua de lluvia que caen sobre los tejados: en vez de ir a parar al drenaje, se almacena en un tanque, se le hace el tratamiento adecuado y se usa en las cisternas de los sanitarios.

El agua es un recurso esencial para la vida, fuente de salud y prosperidad económica. El cuidado del agua es un compromiso de Coca-Cola en todo el planeta. En el año 2007 la Compañía se comprometió a reabastecer el 100% de del agua que utiliza en sus bebidas y procesos productivos, meta que alcanzó en 2015, cinco años antes de lo previsto.