El 22 de abril es Día de la Tierra. Desde la ONG A Todo Pulmón, aliada de Coca-Cola Paraguay, celebran diversos proyectos y alianzas que les han permitido, entre otras cosas, entregar y plantar 45 millones de árboles.

Paraguay es un país rico en biodiversidad, y sus bosques deben protegerse con la mayor seguridad posible. De eso bien sabe Osvaldo Turlan, Director de Proyectos de la ONG A Todo Pulmón, que en abril de 2021 cumplió 12 años trabajando para impulsar acciones de reforestación, capacitar para producir de forma sustentable y generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

Para Osvaldo, el cuidado de los bosques en el Paraguay debe centrarse en tres factores esenciales: la aplicación correcta de las legislaciones ambientales vigentes en el país; la generación de incentivos a los dueños de los terrenos privados con bosques remanentes; y una mejor inversión por parte del Gobierno en el control de la protección de las áreas silvestres y naturales.

Por eso, las alianzas y las acciones en conjunto son esenciales para proteger la rica biodiversidad del país. Y una de esas alianzas es la que une A Todo Pulmón y a Coca-Cola Paraguay desde hace más de una década.

El puntapié inicial de A Todo Pulmón fue a raíz de una propuesta del influyente periodista paraguayo Humberto Rubín, en 2009, para hacer frente a la deforestación de los bosques del país.

“La meta que se había lanzado en 2012 era plantar 14 millones de árboles, ya que a Humberto le parecía bien que haya dos por cada paraguayo. Al día de hoy ya superamos la barrera de los 45 millones de especies entregadas y plantadas”, celebra Víctor Ibarrola, Director Ejecutivo de la ONG.

En este sentido, Víctor recuerda que una de las primeras acciones de plantación de árboles se hizo en el predio de Coca-Cola Paresa, planta embotelladora de Coca-Cola en Paraguay, ubicado en Ñemby. “La alianza entre A Todo Pulmón y Coca-Cola Paraguay nace a la par de la fundación de la ONG. Lo espectacular es que vimos cómo están hoy esos árboles que plantamos en 2009… ¡ya tienen 12 años de vida!”, apunta.

Otra de las iniciativas que motoriza esta alianza es el concurso Colosos de la Tierra, que ya lleva en marcha 10 años y que busca reconocer a los árboles más grandes e históricos del país.

Escuchar a la naturaleza

Tanto Víctor como Osvaldo llaman a escuchar los “gritos” que da la Tierra para que se la cuide. “Nos está dando mensajes en voz alta. Tenemos que evitar la depredación, toda la biodiversidad de fauna y flora está sufriendo”, sostiene Víctor.

Osvaldo, por su parte, pide reflexionar sobre en qué tipo de naturaleza y medio ambiente se van a dejar a las próximas generaciones. “Todo lo que hagamos ahora va a tener un impacto. Tenemos que tener nuestra contribución con empatía para generaciones venideras”, agrega.

Por esa razón, y en el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, desde A Todo Pulmón sugieren algunas inciativas que invitan a cuidar el planeta de forma sencilla, haciendo pequeños cambios en las rutinas de la vida cotidiana, como cuidar y ahorrar el agua, separar los residuos en los hogares y racionalizar el uso de la energía eléctrica.

Conscientes de la importancia de cuidar la biodiversidad del país, contemplando las necesidades productivas de las comunidades, la Fundación Coca-Cola y la Fundación Avina apoyan el proyecto de conservación de agua en la Reserva de Mbaracayú, que lleva adelante la Fundación Moisés Bertoni. El programa se puso en marcha en el 2017 y logró el compromiso de 237 familias rurales: los agricultores reciben ayuda para mejorar la productividad de sus kokues (chacras) y la infiltración de agua de las lluvias en las napas subterráneas. 

Lo cierto es que el agua de lluvia, cuando choca violentamente contra el suelo compacta su superficie, lo que disminuye la capacidad de infiltración del agua. Está científicamente comprobado que una cubierta vegetal atenúa o elimina esta acción y favorece así la infiltración del agua, reconstituyendo reservorios de agua dulce subterráneos y dificultando el escurrimiento superficial del agua.

Mediante el proyecto de conservación de agua, pequeños agricultores del departamento de Canindeyú —asentados en las proximidades de la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú— se convirtieron en colaboradores activos para lograr conservar las napas subterráneas de la reserva Mbaracayú.