En su día, celebramos el trabajo de nuestros grandes aliados por Un Mundo sin Residuos y te presentamos la historia de Darío Ramón Ayala, presidente de la Asociación de Recicladores del barrio San Francisco de Asunción.

Darío Ramón Ayala llegó a mediados de los años ’80 desde Puerto Casado, lo más lejano del Chaco paraguayo, hasta Asunción. Allí formó una familia junto a su esposa, Celedonia Zorrilla, con quien tiene cinco hijos. Durante 25 años Darío se calzaba al hombro una conservadora de isopor para vender helados artesanales, pero hace 16 años que es reciclador de base, trabajo que le permitió mantener su hogar y a sus cinco hijos.

“Antes de dedicarme a esto me llamó la atención la capacidad que tenían los recicladores para afrontar la vida. Entonces comencé a juntar los residuos con una bicicleta cerca del centro de Asunción, del Mercado 4. Después usé un carrito que empujaba a mano y luego pude comprar un motocarro, que es como trabajo ahora”, cuenta Darío.

Desde entonces, Darío logró sostener la casa y educar a sus hijos gracias al reciclaje. En el camino, los desafíos estuvieron presentes, pero para superarlos siempre contó con el aval de su familia. "Después de Puerto Casado, el apoyo de mi esposa y de mis hijos fue fundamental. Yo iba y volvía de Asunción al Chaco, hasta que decidí quedarme. Gran parte de la formación de mis hijos se lo debo al reciclaje. Mi familia me acompañó siempre en el camino", dice.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), declaró que cada 17 de mayo sea el Día Internacional del Reciclaje como una forma de generar conciencia sobre la separación y un correcto tratamiento de la disposición de materiales reciclables, y el cuidado del medio ambiente. En ese proceso, el rol del reciclador de base es fundamental.

Darío es un líder. A sus 58 años encabeza la Asociación de Recicladores del barrio San Francisco, un sitio modelo inaugurado a finales de 2017 en donde la mayoría de los habitantes se dedican a recolectar materiales reciclables para sostener a sus familias. “Cuando llegamos al barrio formamos un equipo para armar el grupo de recicladores y a través de eso armamos como una asociación en el año 2018. En el barrio, el 70% somos recicladores. Algunos trabajan con carrito, otros con bolsas en el hombro y algunos tienen motocarro. Yo, por ejemplo, vendo el material reciclable que junto a través de un intermediario”, explica.

Y en la asociación comprenden que el trabajo en equipo es mejor. Darío, por ejemplo, recolecta plástico, cartones, papel y diferentes tipos de metales. En el barrio hay una amplia planta separadora de materiales reciclables en la que todos, por igual, guardan lo que recogen dentro del día para mantener un orden a la hora de volver a comercializar los reciclables.

Juntos por Un Mundo sin Residuos

Ahora Darío y sus compañeros esperan con ansiedad el lanzamiento de Mi Barrio Sin Residuos, una iniciativa que conectará a los recicladores con vecinos del barrio como Los Laureles, Herrera, Las Mercedes, Loma Pytã y Las Lomas, a través de una plataforma digital que les permitirá coordinar la recolección diferenciada de los materiales reciclables.

Mi Barrio Sin Residuos es impulsado por Coca-Cola Paraguay, la Municipalidad de Asunción, el MADES y el PNUD a través del proyecto “Asunción Ciudad Verde de las Américas – Vías a la Sustentabilidad”. La iniciativa será implementada por la empresa social Soluciones Ecológicas, en articulación con la Asociación de Recicladores del Barrio San Francisco y con el apoyo de la Fundación Moisés Bertoni.

Para Coca-Cola Paraguay, esta iniciativa significa un paso importante en el camino hacia el objetivo global de la Compañía de alcanzar Un Mundo sin Residuos, el compromiso para recolectar y reciclar el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030. “Ojalá juntemos muchos reciclables y que la gente nos tenga confianza, que los vecinos nos ayuden a separar las basuras. Esperamos con ansiedad que tenga frutos, ¡estamos muy esperanzados!”, confiesa Darío.