El American School of Asunción (ASA) se convierte cada año en escenario de uno de los eventos deportivos más importantes para los estudiantes de la capital paraguaya, el Intercolegial, que reúne a equipos de alumnos dispuestos a defender los colores de las instituciones educativas a las que pertenecen. El encuentro excede lo meramente deportivo y se convierte en una verdadera fiesta con stands, cantinas y espacios para relajarse entre una y otra competición.

Grupos de jóvenes se reúnen tras cada partido a conversar animadamente y refrescarse con productos de la Compañía Coca-Cola. Pero este año, al contrario de ediciones anteriores, esos envases no terminaron en el cubo de basura tradicional sino en un contenedor especialmente diseñado para separar los residuos según su composición para su posterior reciclado.

Competencia Ecológica, una iniciativa paraguaya encargada de promover el reciclaje, colocó allí cinco de sus reconocibles contenedores y aprovechó para concienciar a los estudiantes sobre la necesidad de separar los envases post consumo. Antes de esta experiencia se desarrollaron acciones similares en barrios y facultades, así que este torneo se convirtió en una ocasión perfecta para replicar la iniciativa, que cuenta con el apoyo de Coca-Cola Paresa.

"Estamos en el ASA porque sabemos que es una gran oportunidad para difundir nuestras propuestas. Por aquí transitan más de 30.000 personas", informó Elida Moreno, coordinadora de Competencia Ecológica, quien destacó que la iniciativa es muy importante para insistir en cuestiones de reciclaje entre los jóvenes. 

Que el reciclaje sea una costumbre

Durante el Intercolegial se recolectaron más de 4200 botellas PET que equivalen a aproximadamente 137 kg. de plástico y con su recupero y posterior reciclaje, se evitó la utilización de resina virgen. “Con el reciclado de plástico usado se ahorra resina virgen, gran cantidad de agua, y además conseguimos que disminuyan las emisiones de gases de efecto invernadero y los residuos generados en el proceso”, destacó Elida.

Todos los materiales que se recolectaron fueron para la Familia Palacios, un equipo de Agentes de Reciclaje, conformados por Catalina, Bernardo, Antonella, Juan y Cristina.

Los voluntarios de Competencia Ecológica que se acercaron al ASA durante el campeonato se preocuparon por enseñar a los participantes cómo separar los residuos desde su origen y las ventajas de una acción tan sencilla –pero a la que se le destina poco tiempo o simplemente se la ignora- en la vida de las personas y en el medio ambiente.

"Es una gran oportunidad de impactar con fuerza en lo social, y ofrecer un mejor trabajo a los agentes recicladores y a sus familias. A través de Competencia Ecológica concientizamos para vivir en ciudades más limpias", comentó Elida. Por eso insistió en la importancia de que la comunidad facilite el trabajo de los recicladores urbanos: “No es sólo separar los residuos, sino ponerlos a disposición de los recolectores de una manera más ordenada para que ellos puedan vender y obtener ingresos dignamente”.

Elida reconoció que Competencia Ecológica es una acción que contagia y que algunos de los barrios en los que pusieron en marcha el programa continúan con el proceso de reciclaje. Por eso, no descartó que los contenedores verdes vuelvan a las instalaciones del ASA en el futuro. "Se trata de una acción piloto, pero según lo conversado con la organización, en el próximo Intercolegial estaríamos nuevamente. Y no solo eso: también iniciaríamos una activación en el colegio mismo", adelantó.