La emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19 modificó nuestros hábitos y el lavado de manos se transformó en una de las medidas más eficaces para prevenir el contagio de coronavirus. Sin embargo, esta acción cotidiana tan sencilla puede ser algo difícil de realizar en algunas comunidades.

“El agua es vital. Y aún más en contextos como el de esta pandemia”, afirma Carla Torreani, Coordinadora de Programas de Agua de la Fundación Moisés Bertoni y a cargo de la ejecución del proyecto Y Kuaa (Saberes del agua), brazo paraguayo del programa regional “Lazos de Agua”. Esta iniciativa busca mejorar el acceso de la población al agua potable en alrededor de 60 comunidades de Concepción, San Pedro, Caaguazú, Paraguarí, Guairá e Itapúa.

Y Kuaa ya alcanzó a más de 24.000 personas de 50 comunidades del país -prevé llegar a más de 43.600 para diciembre 2021- con la instalación o la mejora de sistemas de agua potable a través de las juntas de saneamiento, que están gestionadas por los vecinos con la asistencia de SENASA (Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental). Siguiendo las medidas necesarias, el trabajo no se detuvo ni siquiera durante la cuarentena y eso remarca la importancia de proveer este recurso vital para el cuidado de la salud.

En febrero de 2020 iniciaron obras de mejoras o nuevos sistemas de agua en ocho comunidades de Caaguazú, cinco de Paraguarí, tres de Concepción y cuatro en Guairá. Con esta infraestructura, 2.277 hogares lograrán mejorar el acceso a agua potable.

“Ante la coyuntura de la pandemia del Covid-19, se vuelven más relevante la suma de todos los esfuerzos para que aquellas comunidades rurales de Paraguay que ahora no cuentan con agua segura, accedan a las inversiones necesarias para la adecuada instalación de sistemas de agua potable. El simple lavado de manos aunado con el distanciamiento social y el acceso a agua potable genera resultados sumamente positivos, por lo cual las inversiones deben ser prioritarias”, destaca Carla en diálogo con Journey.

En Séptima Línea Yro’ysa, en el departamento de Guairá, ya funciona uno de los sistemas de agua potable en los que interviene Y Kuaa.

“Lazos de Agua”, el programa regional que lleva adelante la Fundación One Drop, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Fundación Coca-Cola y Fundación FEMSA, busca garantizar la calidad y sostenibilidad de las inversiones en agua potable y saneamiento y facilitará el acceso sostenible a agua segura, saneamiento e higiene para alrededor de 200 000 personas en América Latina. En Paraguay, este programa actúa a través del proyecto Y Kuaa, que comenzó en 2017 con una previsión de 4 años de trabajo y es implementado por la Fundación Moisés Bertoni en asociación con el SENASA. En Paraguay, el proyecto cuenta con financiamiento adicional de BID Lab, el Programa de Reducción de la Pobreza del Fondo Especial Japonés del Banco Interamericano de Desarrollo, y la Cooperación Española.

El agua potable, un cambio de vida

A inicios de 2020, junto a Latitud 25 visitamos las comunidades de Caaguazú donde se implementa Y Kuaa, que dio como resultado un video que se estrenó en el marco del Día del Medio Ambiente. Se trata de las compañías Jakare’i, en donde se están haciendo los trabajos para construir un servicio de redes de distribución de agua; y de Tarumá, como ejemplo de la gestión comunitaria en la distribución del agua: aquí, hace siete años que una bomba extrae 4000 litros de agua por hora para abastecer a 123 hogares.

En la zona de Jakare’i, los pobladores extraen agua de los pozos subterráneos o la llevan a sus casas en baldes desde arroyos cercanos. Ever Yegros, coordinador regional de la Fundación Moisés Bertoni, contó que después de la intervención de Y Kuaa, las familias tendrán allí agua potable a través de una junta de saneamiento que garantizará la calidad de ese recurso.

”Las juntas de saneamiento están conformadas por vecinos, por gente representativa de la localidad; y el Servicio Nacional de Saneamiento (Senasa) ambiental los apoya, los promueve, busca la forma de financiamiento para construir los sistemas de agua y la operación está a cargo de las juntas”, destaca Sara López, Directora general del Senasa, en diálogo con Latitud 25.

“El agua es calidad, es educación, es cambio total en la vida. Si hoy visitás una comunidad que no tiene agua y volvés dentro de un año con el sistema construido, es abismal la diferencia”, concluye Sara.

El equipo de Latitud 25, comandado por Federico Filartiga, visita a una de las comunidades del departamento de Caaguazú.

Para Federico Filartiga, esta visita al interior de Paraguay, lo hizo reflexionar sobre la actual situación sanitaria de varias comunidades: “En las ciudades solemos ignorar la realidad de otras personas que viven en situaciones diferentes y que no cuentan con algo tan básico como el suministro de agua en las casas”.

Y Kuaa se implementa con el modelo A·B·C para la SosteniblidadTM de la Fundación One Drop, que con sus tres componentes promueve intervenciones integrales: “A” por Acceso al agua a través de la construcción o rehabilitación de infraestructura y del fortalecimiento de quienes operan los sistemas; “B” por Cambio de comportamiento (Behaviour Change, en inglés), que a través del enfoque Arte Social para el Cambio de ComportamientoTM (SABC por su sigla en inglés) moviliza a las comunidades y fomenta la adopción de hábitos saludables relacionados con el agua, el saneamiento y la higiene (ASH), influyendo además en la sostenibilidad de los sistemas -; y “C” por Capital – , que fortalece la cadena de valor local de ASH para que los participantes del Programa cuenten con acceso oportuno y sostenible a bienes y servicios de ASH, para sus hogares.

Si querés mirar el video completo de la visita de Latitud 25 a las comunidades de Caaguazú, hacé click acá.