Cada vez que se destapa un envase retornable de Coca-Cola se pone en movimiento un circuito productivo y económico circular que, además de incluir a varios actores –consumidores, almaceneros y distribuidores-, permite cuidar el medio ambiente.

“Se denomina retornable al envase que sale al mercado, llega a nuestros clientes y consumidores y vuelve nuevamente a nuestra planta, vacío, para ser reutilizado –si las condiciones lo permiten- en más de una ocasión”,  explica Alejandro Varas Castillo, Gerente de Producción de Coca-Cola Paresa, y especifica: “Un envase de RET-PET -plástico retornable- puede tener hasta 12 usos y el RGB -vidrio retornable- hasta 25 pasadas”.

Cuando el consumidor devuelve un envase vacío en un punto de venta, ese envase regresa a la planta para ser sometido a un riguroso proceso de lavado e inspección electrónica. Los envases que conservan su calidad intacta son rellenados nuevamente, y los que no cumplen con ese requisito se destruyen y reciclan para otros procesos de fabricación de productos PET. Este ciclo de reducir, reutilizar y reciclar son los pasos básicos de una economía circular que ayuda a disminuir la generación de desechos.

Paraguay es líder regional en retornabilidad: la venta total (en litros) que corresponde a envases retornables alcanza el 37%, mientras que en Argentina llega al 30%, en Chile 35%, en Bolivia 28%, Perú 29% y Uruguay 20%.

“En el país conviven los dos materiales retornables, aunque el vidrio se destaca como el formato por excelencia en la retornabilidad; de hecho, el 80% de los retornables que se venden en Paraguay son RGB”, destaca Alejandro. “La retornabilidad en Paraguay está empujada por la idiosincrasia de nuestro consumidor. El formato vidrio de litro y medio es el más tradicional y es único a nivel regional”, indica Alejandro.

Cada paraguayo consumió en los últimos 12 meses 4 productos de Coca-Cola en envase retornable, en cualquiera de sus presentaciones. En el país existen varias alternativas en envases retornables: RGB 200, RGB 350, RGB 1000, RGB 1500 y RefPet 2000.

Reducir los residuos en el planeta

En línea con su compromiso para con el medio ambiente, Coca-Cola lanzó hace un año la iniciativa global Un Mundo sin Residuos, con la que se compromete a recuperar y reciclar para 2030 el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado.

“La retornabilidad nos ofrece muchos beneficios a nivel social y medioambiental”, dice Alejandro, y ejemplifica esta afirmación: “Cada botella de RET PET que se reutiliza evita que se pongan en el mercado botellas PET descartables. Una de las máximas de esta mirada verde es tratar de consumir menos plástico descartable, de bajar los niveles de contaminación y de residuos. La premisa es ser más amigables con el medio ambiente”, explica.

Por su parte, el vidrio es un material noble y reciclable, que cuando pierde calidad se vende a fábricas recicladoras que reutilizan ese material. “Así funciona una economía circular y en esto los envases retornables tienen una gran utilidad e importancia”.

 “Como Compañía queremos empujar más la retornabilidad”, destaca Alejandro.  Además del cuidado del medio ambiente, las bebidas en envases retornables son entre 30 y 35% más económicos que en los envases descartables. El factor del precio permite también posicionar determinados productos en segmentos donde antes no llegaban. “El año pasado innovamos con Coca-Cola Sin Azúcar en formato 200ml. retornable y tuvo una aceptación muy buena por parte de nuestros consumidores”.

“La retornabilidad es un activo que tiene la Compañía, que le da valor al consumidor y al cliente, y que va a seguir sosteniendo y desarrollando en el largo plazo”, finaliza Alejandro.

Cada paraguayo consumió en los últimos 12 meses 4 productos de Coca-Cola en envase retornable, en cualquiera de sus presentaciones