El Día Mundial del Agua invita a hacer un balance y el del último año es especialmente complejo: el problema de acceso al agua tomó una dimensión especial durante la pandemia. En ese marco y fiel al compromiso que asumió hace más de una década, la Compañía potenciará su alcance en 200 países para brindar soluciones sanitarias de impacto inmediato, y continuará con sus proyectos de largo plazo que ya alcanzaron más de 10,6 millones de personas en el mundo. En Paraguay, proyectos como el de la Reserva de Mbaracayú y   Lazos de Agua - Ykuaá (Saberes del agua) marcan el rumbo de un trabajo conjunto entre privados, instituciones de gobierno y ONGs.

El 29% de la población mundial, es decir 2.200 millones de personas carecen de seguridad en la gestión de los servicios de agua potable, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una realidad que expone la necesidad urgente de acciones concretas y conjuntas.

Es en este marco que, en el Día Internacional del Agua, Coca-Cola reafirma su compromiso con el cuidado del agua, que implica utilizar el tamaño y escala de su negocio en alianzas estratégicas con más de 100 socios a lo largo de todo el mundo, para hacer la diferencia donde más se necesita.

En Paraguay, estas alianzas posibilitaron los siguientes programas, que alcanzaron a más de 24.000 personas y ayudaron a proteger más de 300 hectáreas de bosque nativo.

Uno de ellos es el proyecto de conservación de agua en la Reserva de Mbaracayú (Departamento de Canindeyú, Paraguay) , en conjunto con la Fundación Moisés Bertoni y Fundación Avina, que permitió – a través de un sistema de siembra directa, y en colaboración con 237 pequeños productores ubicados en la zona de influencia de la reserva – enriquecer, recuperar y crear condiciones favorables a través de cobertura vegetal en suelos desmejorados, para que esta cobertura genere la capacidad de absorber agua y de recargar las fuentes de agua subterráneas. Desde 2017 se trabajaron 306,7 hectáreas en la Reserva Mbaracayú.

El proyecto de conservación protege las aguas subterráneas de la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú.


Además, Coca-Cola Paresa –embotellador de Coca-Cola en Paraguay- y la Fundación Tierranuestra llevan adelante el proyecto Sonidos de Ñemby, con el cual coordinan acciones para proteger la cuenca hídrica del arroyo de Ñemby y el Arroyo Pa’i Ñu a través de múltiples iniciativas en las que se involucró toda la comunidad de Ñemby, ciudad del Área Metropolitana en donde está asentada la planta de la embotelladora en Paraguay.

El proyecto YKuaá permitió que 24.490 personas ya cuentan con infraestructura de agua potable. 


Por otra parte, desde que comenzó la pandemia de coronavirus, Coca-Cola Paraguay, junto con su embotellador Coca-Cola Paresa, estuvo atenta y cercana a dar respuesta con productos de hidratación a comunidades de todo el país: la Compañía donó 244.564 litros de bebidas a instituciones como Cruz Roja Paraguay, Pastoral Social y Techo Paraguay entre otras. Además, apoyó a los afectados por la sequía con la donación de 140.000 litros de agua junto a la Pastoral Social.

Cuidado del agua, un compromiso a nivel global

Hace más de una década la Compañía desarrolló una política marco de manejo de agua basado en cuatro pilares: Proteger cuencas, Reabastecer el agua que utiliza en sus bebidas, Reducir el consumo de agua en sus plantas y Reciclar el agua de sus procesos productivos.

Gracias a ese trabajo, desde 2015 –cinco años antes de lo previsto- la Compañía alcanzó la meta global de regresar a las comunidades y la naturaleza el 100% del agua utilizada en sus bebidas, porcentaje que desde 2019 supera el 160 por ciento.

Este año la Compañía está lista para dar un paso más en su compromiso con el cuidado del agua a través de su estrategia global de agua 2030 con una visión: lograr la seguridad hídrica para las comunidades en las que opera y para los productores agropecuarios que están al inicio de su cadena de valor. Esta es una visión compartida con sus socios embotelladores e implica una asociación en todo su sistema y junto a los gobiernos, las ONG, el sector privado y la sociedad civil.