La quinta edición de la “Expo Sustentable” de Asunción convirtió en peatonal la céntrica calle Palma durante el viernes 27 de abril, con el objetivo de generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. La arteria principal de la ciudad se colmó de charlas, exposiciones y carteles apelando a la conciencia ambiental, además de shows musicales y un Paseo Ciclístico.

El evento cerró una serie de actividades que se realizaron durante abril, len el marco de “El mes de la cultura sustentable”, que incluyeron acciones través de redes sociales y medios de comunicación, y que contó con el auspicio de Coca-Cola Paresa, entre otras firmas. De esta manera, Coca-Cola Paresa reforzó su apoyo y compromiso con las iniciativas de la sociedad civil que tengan el objetivo de promover la cultura y las prácticas sustentables.

Con un modelo que ya se desarrolla en Brasil y otros países de América del Sur, los organizadores buscaron inspirar a los asunceños sobre buenas prácticas urbanas y una cultura ciudadana sustentable; informar con indicadores de resultado sobre la calidad de vida de la gente y sobre la gestión municipal; e incidir en las autoridades locales

“Nos interesa que las personas conozcan y lleven la cultura sustentable a su casa. Por eso, alentamos las pequeñas acciones que cambian el mundo. Lograr una ciudad sustentable es imposible si no empezamos desde nuestras propias casas”, dijo a Journey César Martínez, presidente de la Red Paraguaya por Ciudades Sustentables, que organizó esta expo junto a Conciencia Consultora y el respaldo de la Dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción.

César Martínez, de Red Paraguaya de Ciudades Sustentables.

Entre los stands que se hicieron presentes en la “V Edición de la Expo Sustentable” destacó el de Coca-Cola Paresa, que hizo foco en el proyecto de conservación de agua en la Reserva de Mbaracayú que lleva adelante la Fundación Moisés Bertoni con el apoyo de Fundación Avina y Coca-Cola.

El proyecto busca enriquecer y recargar las fuentes de agua a través de la recuperación de los suelos y buenas prácticas agrícolas de más de 300 hectáreas. Este proyecto tiene dos elementos que se combinan y generan un beneficio múltiple. Por un lado, está la importancia de conservar el agua. Pero al mismo tiempo permite que los propios agricultores mejoren su calidad de vida, porque mejora sus capacidades de generar más ingresos a través de suelos más productivos.

Una ciudad ideal

César explicó que el objetivo de las actividades que se desarrollaron durante la exposición tuvieron como objetivo promover hábitos sustentables en personas, instituciones públicas y privadas, al igual que organizaciones de la sociedad civil. En esa línea, una artista dibujó sobre una pizarra blanca lo que sería el planeamiento estratégico ideal de la ciudad, dónde deberían ubicarse refugios ecológicos, bici-sendas o cómo se podrían gestionar los residuos.

Elaboración de un mapa mental con ideas de sustentabilidad urbana.

“¿Sabías que si te propones usar una vez por semana las escaleras en lugar del ascensor ahorrás energía y el ejercicio te hace bien?, ¿o que una lámpara LED consume una décima parte que una lámpara común y dura 500 veces más?, ¿o que si riegas tu jardín al mediodía se evaporará un 30% del agua que uses?”, éstos y otros interrogantes estuvieron a cargo de los voluntarios de la exposición, quienes reflexionaron con los visitantes de la muestra respecto de estos temas.  “La idea es hacer que las cosas pasen. Convertirnos nosotros en agentes de cambio”, explicó César.

La jornada continuó con un paseo ciclístico al atardecer, que recorrió 12 kilómetros por el Centro Histórico y la costanera, y cerró a pura fiesta con la presentación de la banda de cumbia psicodélica Sonido Chuli.

Ciclistas se preparan para empezar el recorrido.