La Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR) en América Latina, de la que Coca-Cola forma parte, llegó a Paraguay y ya se avanza en un proyecto piloto en Asunción.

Los residuos son un problema pero también una oportunidad. Este fue el punto de partida de la charla que Gonzalo Roqué, director programático de Fundación Avina, realizó durante el 10° Congreso Internacional de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y Sustentabilidad, organizado por la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC).

Presentado por Coca-Cola Paraguay, Gonzalo brindó detalles sobre el proyecto Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo. “Nuestro objetivo es fortalecer el microsistema de actores que trabajan o se interesan en el reciclaje inclusivo. También estamos estudiando un sistema de comparación para ayudar a que se den debates públicos, para comprender cómo se compone la matriz de envases y empaques en la región, qué materiales pide el mercado y cuáles no”, dijo.

“Para ello, administramos un fondo, una bolsa de recursos, fomentamos y apoyamos proyectos que logren tener un impacto integral sistémico”, agregó Gonzalo. Además, explicó que realizan asistencias técnicas a gobiernos, programas de intercambio y de formación y eventos.

Gonzalo contó que hace ocho años varios organismos públicos, empresas y organizaciones sociales decidieron construir una plataforma regional para la articulación de acciones, inversiones y conocimiento relacionados al reciclaje inclusivo. En 2011 nació la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo, conformada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Coca-Cola Latinoamérica y la Fundación Avina. Más tarde se sumaron PepsiCo Latinoamérica y la Red Latinoamericana y del Caribe de Recicladores.

Según datos del mercado, en Paraguay el 60% del plástico PET se recupera gracias a los recolectores, pero la mayoría lo hace en condiciones informales. En ese sentido, la Red Latinoamericana de Recicladores -que reúne a los recicladores de base de América latina-, informó que en Paraguay existen aproximadamente 5.000 personas dedicadas a esta actividad.

“Creemos que este sector, la mayoría de las veces, trabaja en condiciones espantosas. Pero tiene una oportunidad de ser una parte importante del engranaje productivo que se genera a partir del reciclaje. En este contexto, pensamos que el camino es la formalización, el reconocimiento y la inclusión de este sector al sistema formal”, explicó Gonzalo.

El reciclaje inclusivo tiene mucho más camino por recorrer que camino recorrido, pero algunos países ya abordan este tema en su legislación: “Son 18 países de la región que están modificando su legislación en materia de disposición de residuos, incorporando el reciclaje en sus normativas y, además, añadiendo la figura legal del reciclador en ellas”, dijo Gonzalo, al tiempo que indicó que las conversaciones con el intendente de Asunción van por buen puerto, en relación a la posibilidad de que nuestro país se adhiera a este plan.

Respecto al establecimiento de la IRR en Paraguay, Ángel Almada Torras, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola Paresa, embotelladora de la Compañía en Paraguay, dijo: “Estamos avanzando con el diseño de un proyecto piloto en Asunción, impulsado por los socios de la IRR en Paraguay y un acuerdo con la Municipalidad de Asunción para implementar el proyecto en un territorio determinado de la ciudad”.

Gonzalo Roqué en el stand de Coca-Cola Paraguay.


Soluciones para un mundo mejor

Gonzalo también destacó la importancia de la economía circular, un sistema que propone concebir la producción teniendo en cuenta la reutilización de los productos, en lugar de la actual cultura de uso-descarte. “Los residuos son parte de la economía circular sin saberlo, seguimos siendo un continente con enormes desafíos de equidad, generación de empleos y de reducción de brechas sociales. Ante nuestros ojos tenemos enormes oportunidades de negocio y no las estamos aprovechando”, explicó.

Asimismo, enumeró una gran cantidad de caminos a seguir para cambiar el paradigma. “Tenemos que lograr un régimen de recuperación de residuos que ofrezca materiales a las fábricas, y para ello se necesitan políticas públicas acordes, que incluyan legislación, presupuestos y campañas de comunicación”.

De igual manera, se requiere de métodos de información claras, ya que, en la actualidad, no se cuenta con datos públicos en cuanto a reciclaje o número de recicladores: “No se puede establecer políticas públicas sin información. El único país que cuenta con estadísticas sobre reciclaje es Colombia”, subrayó el representante de Fundación Avina.

Como reflexión final, Gonzalo apuntó: “Nos hemos propuesto la misión de fortalecer el reciclaje inclusivo en América Latina, y tenemos unos indicadores que esperamos alcanzar: que al menos 10 capitales de la región tengan incorporado el programa y que 150 municipios también generen acciones de reciclaje inclusivo. Si bien nuestras metas son realizables, el rol más retador de la Fundación Avina se centra en articular espacios de debate y resolución de conflictos entre todos los actores, ya que cada uno posee intereses y objetivos diversos”.

Los objetivos de la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR) en América Latina van en línea el programa global Un Mundo Sin Residuos, por el que Coca-Cola se compromete a recuperar y reciclar para 2030 el equivalente a los envases que pone en el merado.