El proyecto Sonidos de Ñemby, impulsado por Coca-Cola Paresa –embotellador de Coca-Cola en Paraguay- y la Fundación Tierranuestra, logró consolidarse en 2020 como una iniciativa de promoción del reciclaje y el cuidado del medio ambiente a través de la música.

La música conecta pasiones que pueden traducirse en millones de posibilidades, como la generación de conciencia o la toma de acciones para conseguir un mundo mejor. Esa es la premisa de Sonidos de Ñemby, que tiene su núcleo principal en la Orquesta H2O.

Y es que los 47 integrantes de la orquesta ejecutan instrumentos realizados a partir de botellas de plástico y otros elementos reciclados, con la meta de brindar una experiencia musical cautivadora que inspire a cuidar el ambiente. Pero no es el único objetivo: también pretende generar una instancia de inclusión social de los más vulnerables, todo a través del arte.

La alianza entre Coca-Cola Paresa –embotellador de Coca-Cola en Paraguay., la Fundación Tierranuestra y la orquesta se remonta al 2019, cuando se unieron para coordinar acciones y proteger la cuenca hídrica del arroyo de Ñemby y el Arroyo Pa’i Ñu a través de múltiples iniciativas en las que se involucró toda la comunidad de Ñemby, ciudad del Área Metropolitana en donde está asentada la planta de la embotelladora en Paraguay.

Así, el proyecto Sonidos de Ñemby busca que cada ciudadano forme parte de la protección del ambiente a través de la música, la recolección de residuos de los cauces de agua, el reciclaje, la colocación de contenedores, la limpieza de espacios públicos y la arborización de diferentes zonas de la ciudad.

Ni la pandemia puso en jaque a la iniciativa: en 2020 se realizaron 12 presentaciones presenciales y una virtual. También siguieron adelante las mingas ambientales y las instancias de formación, con la capacitación de 21 monitores ambientales y talleres virtuales, todos pensados para no perder el contacto con la comunidad y continuar en sintonía verde, incluso durante la crisis sanitaria.

“Arrancamos las actividades en el 2020 con mucho ánimo y energía. Luego, al inicio de la pandemia hubo incertidumbre porque casi todas las actividades eran presenciales. Pero desarrollamos un plan de contingencia que permitió seguir adelante con el proyecto y así estrechar lazos con la comunidad”, explica Lilian Alfonso, coordinadora de Proyectos en la Dirección de Gestión e Implementación de Programas y Proyectos de la Asociación Tierranuestra.

Por ejemplo, en los tres talleres ambientales que se realizaron durante el año pasado, la ONG puso especial énfasis en la economía circular, un sistema que parte desde la correcta disposición de reciclables en el hogar y que continúa con la recolección -valorizando la tarea de los recicladores de base-, con el trabajo en las plantas de acopio de los reciclables y finalmente en la reutilización de ese material reciclado como materia prima.

“A esto se sumaron los ‘Desafíos semanales H2O’, en los que se invitó a la comunidad a realizar acciones concretas partiendo de la reutilización de los reciclables y su separación a través de contenedores fabricados artesanalmente para cada tipo de material”, agrega Lilian.

El proyecto también fomentó la plantación de árboles nativos y la instalación de tres ‘Puntos H2O’ distribuidos en la ciudad para que las personas acercaran cartones, papeles, plásticos y aluminios para ser reciclados y revalorizados.

Para Paresa, apoyar a Sonidos de Ñemby significa un paso más en el compromiso global Un Mundo sin Residuos, por el que la Compañía se compromete a recolectar y reciclar a nivel global el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.

“El acompañamiento de Paresa se da de manera muy cercana desde el inicio de nuestra alianza. En 2020 este vínculo se acrecentó aún más por la situación misma que vivimos. Hay un intercambio de ideas constante y eso hace que el proyecto tenga un impacto mucho mayor en la comunidad”, celebra Lilian.

La música tampoco se detiene

Después de un año complejo, la iniciativa cerró el mes de diciembre con un concierto virtual de la “Orquesta H2O”, que se transmitió por plataformas digitales.

“El cuidado del ambiente fue siempre importante, pero en 2020 fue fundamental. Incorporar estos cuidados en la vida de cada persona ha sumado tanto al cuidado personal y familiar de modo que también ayudó a disminuir el riesgo sanitario, además del valor incalculable de la protección de la naturaleza”, sostiene Lilian, y agrega que el proyecto seguirá adelante en 2021.

“Este año buscaremos mayor participación de las familias de la comunidad y de los niños, jóvenes y adolescentes en las clases de música. En cuanto a la campaña ‘H2O’, el objetivo es seguir sumando más instituciones y personas para consolidar las buenas prácticas comunitarias para proteger a la naturaleza”, apunta Lilian.