“Vimos un mercado que no estaba cubierto. Es un rubro novedoso que nos da la oportunidad de transformar prendas y hacer otras a partir de materias primas creativas, como accesorios, apliques y elementos reciclados” explica Lourdes Melgarejo, quien junto a Melinna Vázquez creó “La Retoquería”, un taller donde la ropa que ya cumplió su vida útil, y que para muchos ya no sirve, gana una segunda oportunidad.

Es viernes y las labores son intensas en el taller ubicado en Asunción. La máquina de coser Jack no para de emitir ese característico sonido que recuerda a una locomotora, mientras Lourdes trabaja en acortar los tirantes de un vestido. A un lado descansan los percheros donde se acumulan los pedidos.

En “La Retoquería” se realizan arreglos de todo tipo y personalización de prendas al gusto del cliente.

El concepto de fast fashion –ropas diseñadas y manufacturadas velozmente a las que el consumidor accede en tiempo récord y a bajo precio- comienza a perder terreno a nivel mundial frente a los nuevos modelos de producción. Su contrapartida, el upcycling -una tendencia global de moda sustentable que ya se practica en Paraguay-, propone reutilizar prendas y materiales para crear nuevos diseños.

Este oficio artesanal es ancestral. Lourdes comenta que sus clientes son en su mayoría personas con conciencia ambiental y sentido del cuidado de la economía. Por eso, las emprendedoras no dejan de ganar adeptos en un momento en el que la industria de la moda debate sobre su futuro y delinea sus acciones ecológicas.

Tanto Lourdes como Melinna creen que la recuperación de un objeto es un tema de responsabilidad personal, lo que se debería replicar en otros ámbitos de la vida.  Ambas consideran que su negocio contribuye a cuidar el medio ambiente y a evitar que las prendas vayan a parar a vertederos o cauces hídricos. “El planeta es nuestro único hogar y por lo tanto, nuestra misión debe ser cuidar los recursos naturales, porque de lo contrario estaríamos condenando a nuestros hijos a vivir en un mundo devastado”, aseguró Lourdes.