Sprite Clear y su nueva botella 100% transparente marcan un diferencial en el trabajo de los recicladores: agiliza el proceso de reciclado e implica mayores ventas. Uno de ellos explica las ventajas del PET transparente y celebra el cambio, especialmente luego de un año lleno de desafíos por la pandemia.

Cada amanecer, César Díaz sube a su motocarro para iniciar su recorrido los barrios de Asunción y recolectar el material reciclable que las personas depositan en los contenedores de residuos. Su rutina no se detiene a la hora de la siesta y tampoco por la noche. El trabajo como reciclador es arduo, pero César afirma que tiene su recompensa: le va bien y con lo que gana puede cuidar a su familia.

El 2020 fue un año cargado de desafíos para todos, pero sobre todo para los recicladores, que tuvieron que poner en pausa su trabajo por la aparición del Covid-19 para luego ir retomándolo de forma paulatina y con todas las medidas de bioseguridad. Sin embargo, para César la pandemia dejó importantes aprendizajes para el reciclaje: “Antes de que aparezca el coronavirus, el trato de la gente hacia los recicladores era distante; pero eso cambió. Ahora las personas reciclan más en sus casas, separando los reciclables, y nos tratan mucho mejor”.

César es reciclador de base desde hace cinco años y recorre generalmente los barrios Mariscal López, Carmelitas, Jara y, algunas veces, el barrio Terminal. “Lo que más junto son cartones, plásticos y papeles”, señala, y agrega que su esposa también se dedica al mismo oficio. 

Por eso, su familia valora y celebra que la cuarentena en Paraguay haya motivado a los vecinos de Asunción a modificar sus hábitos y a incorporar el reciclaje en sus rutinas diarias. Y es que los cambios positivos siempre son bien recibidos por los recicladores, que llevan adelante una tarea esencial para el planeta.

César está siempre dispuesto a abrazar las buenas nuevas, y por eso celebra la llegada de la nueva Sprite Clear:  la marca cambió su icónico envase color verde por uno 100% transparente. “Esta botella es más fácil de acopiar y por ella se paga mejor”, celebra.

César Díaz Álvarez. 


El PET transparente, aliado de los recicladores

Los recicladores conocen al PET transparente como “plástico cristal”. César explica que, al haber más botellas de ese tipo, la economía de los recicladores de base se ve beneficiada por dos razones: porque se paga más por cada kilo de esos empaques que por los coloridos; y porque la separación de esta clase de envases es más sencilla a la hora de comercializarlos para su posterior reutilización. “Para nosotros es más fácil acopiar las botellas transparentes porque no tenemos que separarlas”, puntualiza.

El nuevo envase de Sprite Clear también facilita la reutilización y la fabricación de nuevos objetos como prendas de vestir, calzados, accesorios de belleza, muebles y, por supuesto, nuevas botellas. ¿Por qué? Porque al ser transparente no interfiere con el color que tendrá el nuevo producto, y eso permite ampliar la gama de posibilidades. Además, el plástico transparente ocupa menos espacio en los centros de acopio, ya que no requiere el armado de un fardo diferenciado por color.

César Díaz Álvarez.


Tras el impulso de la pandemia, César le pide a las personas que sigan reciclando en sus casas, no solo para favorecer el cuidado del ambiente, sino también para apoyarlos en su actividad económica: “Queremos seguir adelante”.

Un cambio tan importante en el icónico color verde de la botella se explica por la contribución todavía más importante a un compromiso global de la Compañía Coca-Cola: trabajar por Un Mundo sin Residuos. Con ese objetivo en el horizonte, la Compañía se compromete a recolectar y reciclar a nivel global el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.

En ese proceso, la Compañía también incentiva la economía circular, promueve el reciclaje -a través de actividades como el Ecodesafío Asunción Recicla- y colabora en la dignificación del trabajo de los recicladores de base. Como el de César, que sin su aporte, el mundo sería muy distinto. “Me siento tranquilo y orgulloso al saber que estoy ayudando al medio ambiente. Me siento feliz de poder aportar mi granito de arena”, finaliza César.

“Para nosotros es más fácil reciclar las botellas transparentes porque no tenemos que separarlas”, dice César.