Todos los días, Leonarda Sosa se levanta a las seis de la mañana, toma su mate y se apresta a recorrer las calles de Asunción en su motocarro. Su historia es un ejemplo del impacto positivo de las mujeres empoderadas.

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Madre, abuela de tres nietos y jefa de la casa, Leonarda se abre paso como recicladora de base en un sector dominado en gran parte por varones. Gracias a su trabajo pudo educar a sus hijos: los dos mayores, un varón y una mujer pudieron estudiar enfermería, y el menor, de 23 años, la acompaña en sus recorridos diarios por las zonas más populosas de la capital del Paraguay.

“Me dedico al reciclaje hace como 30 años. Dejamos un tiempo y, hace 10 años, volvimos a reciclar. Desde un principio trabajábamos con mi marido, en carrito y con bolsas”, cuenta Leonarda en su casa del barrio Tablada Nueva de Asunción, en donde tiene un patio especialmente preparado para separar los residuos reciclables que cada sábado un comprador pasa a recoger para trasladarlos a uno de los centros de acopio según el tipo de desecho.

Leonarda es una de los miles de mujeres que forman parte del proceso de la economía circular, que busca darle una segunda oportunidad a toneladas de plástico, latas, papel o cartón. Dentro de la cadena, además de generar ingresos para sostener el hogar, ayuda al cuidado del medio ambiente al evitar que el sistema se sature de residuos. Ella es consciente de su rol y celebra ser parte de una cadena que se origina en las casas, con la separación de residuos, y finaliza en los centros de acopio de reciclables.

“Salgo dos veces al día, desde las 8 hasta las 11 de la mañana. Luego, desde las 14 hasta la noche. Juntamos cartones, bolsas de polietileno, plásticos, latitas…”, cuenta, y agrega: “Lo que más me gusta de este trabajo es salir. Me dedico exclusivamente a esto”.

De reciclar con un carro y cargando bolsas en la espalda, Leonarda tiene hoy dos motocarros, uno que usa ella y otro su nuera. “Gracias a la ganancia del reciclado mantengo a mis nietos, les hago estudiar, al igual que pasó con mis hijos, gracias a este trabajo”, dice emocionada.

Y que es Leonarda se abrió paso en el mundo del reciclaje con el respeto de los varones. “Gracias a Dios todos los recicladores son respetuosos”, sostiene, a tiempo de pedir a la ciudadanía que separe sus basuras en las casas para ayudarles. “Eso queremos lograr, que separen las basuras y que pongan los reciclables aparte”, pide.

Leonarda Sosa vive del reciclaje e impulsa a más mujeres a trabajar de forma independiente para sustentar sus hogares.

Leonarda forma parte de la asociación “El Progreso” y para ella la fortaleza de su trabajo está en la unión. Como integrante del grupo de recicladores del barrio Tablada Nueva participó del “EcoDesafío Asunción Recicla 2.0”, una competencia ecológica organizada por Coca-Cola Paraguay, la Municipalidad de Asunción,  el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la empresa Soluciones Ecológicas. También recibió a mediados de 2020 uno de los kits sanitarios para trabajar durante la cuarentena dentro de un proyecto impulsado también por Soluciones Ecológicas con fondos de la Fundación Coca-Cola dentro de la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), hoy llamada Latitud R.

“Durante la pandemia dejamos de salir porque había muchas infecciones; dos semanas no salimos, pero después decidimos trabajar de nuevo”, rememora Leonarda y asegura que con esas ayudar pudieron salir adelante. “Ahora el movimiento está bien; por día junto alrededor de 100 kilos”, celebra.

Leonarda es una de las mujeres paraguayas que busca mejorar la calidad de vida no solo de sus hijos o nietos, sino de todos los espacios sociales de los que forma parte. Con pujanza, es uno de los ejemplos que muestran que son las mujeres las que están transformando el mundo para un mejor futuro compartido ya sea en los negocios como en la economía de un país, en las familias y en las comunidades.

Por eso, tras haber alcanzado en 2020 su compromiso global de impulsar el desarrollo económico de 5 millones de mujeres -en el marco de la iniciativa 5by20-, la Compañía Coca-Cola se propone seguir acompañando a más mujeres en todo el mundo, con un claro convencimiento: la capacidad transformadora de las emprendedoras es el motor de la recuperación. Al mismo objetivo volverá a unirse Coca-Cola Paraguay, que gracias al programa Emprendemos Juntas ha logrado impactar en las vidas de más de 6.000 mujeres.

“Trabajo por mis hijos, quiero verlos bien, trabajo para salir adelante. Me siento orgullosa de mi trabajo. Las animo a todas las mujeres a seguir adelante, trabajando”, es el llamado que hace Leonarda poco antes de subir a su motocarro e iniciar una nueva ronda de recolección.