La cooperación, la coordinación y la diversidad de voces resultan clave a la hora de lograr el éxito de un proyecto inclusivo. Estos valores también primaron en el origen de “Mi Barrio Sin Residuos”, una iniciativa que apunta a difundir la práctica del reciclaje para consolidar a Asunción como una ciudad más verde y sustentable.

El proyecto busca conectar a recicladores de base con vecinos de los barrios Las Lomas, Los Laureles, Herrera, Las Mercedes y Loma Pyta de Asunción a través de una plataforma virtual. Una vez registrados, los vecinos pueden solicitar la recolección del material reciclable en sus casas sin costo alguno.

La elección de los barrios que participan en esta primera fase se logró gracias a experiencia de los recicladores de base y la colaboración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y su proyecto “Asunción Ciudad Verde de las Américas – Vías a la Sustentabilidad” junto a Soluciones Ecológicas.

“Este proyecto busca desarrollar una serie de componentes para tener una ciudad más sostenible y uno de ellos tiene que ver con tratar de mejorar la gestión residuos de la ciudad. También buscamos contribuir a mejorar la calidad de vida de los recicladores y que se llegue a incrementar la productividad del sistema”, explica Cristhian Parra, Jefe de Experimentación del Laboratorio de Aceleración del PNUD.

Con los recicladores de base como actores principales del proyecto, desde el Laboratorio de Aceleración escucharon las voces de los trabajadores, y así detectaron las zonas donde más recolectan y transitan. Los beneficiarios del proyecto forman parte de la Asociación de Recicladores del Barrio San Francisco, con quienes el PNUD coordina acciones hace un año. “Tratamos primero de entender su día a día, por dónde van, qué beneficio les trae recorrer”, detalló Cristhian.

Con esos datos y esas experiencias en mano, la propuesta fue hacer un mapeo de las rutas para efectivizar el tiempo y los recursos de los recicladores.  “El proceso de mapeo incluyó entrevistas a los recicladores, a los intermediarios que les compran sus residuos reciclables y a expertos en disposición de residuos. Recorrimos las rutas con ellos y luego diseñamos el mapa, que pudieron ver y debatir”, resalta Cristhian.

Desde el comienzo del proyecto, Coca-Cola Paraguay hizo de nexo con los otros impulsores de “Mi Barrio Sin Residuos”. De esta alianza también forman parte la Municipalidad de Asunción, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) y el PNUD; con la ejecución por parte de Soluciones Ecológicas y el apoyo de la Fundación Moisés Bertoni y BID Lab.

Ahora, dentro del equipo del Laboratorio de Aceleración del PNUD buscan los datos científicos que apunten a la viabilidad para la instalación de una planta de reciclaje y separación dentro del barrio San Francisco. De esta forma, cada reciclador podrá vender directamente los insumos reciclables a los centros de acopio, lo que aumentaría sus ganancias al prescindir de los intermediarios e impulsaría en la asociación un trabajo cooperativo.

“Me siento expectante y, en cierta manera, validado con este proyecto, porque mi experiencia es de investigador académico. Me hace sentir que todo ese esfuerzo está pagando su fruto y más feliz estoy porque nuestro proyecto encontró un hogar con ‘Mi Barrio Sin Residuos’”, finalizó Cristhian.

“Mi Barrio Sin Residuos” forma parte del compromiso global Un Mundo sin Residuos, con el que la Compañía Coca-Cola se propone recolectar y reciclar el equivalente al 100% de sus empaques para el año 2030.