El agua puede provocar los sonidos más diversos, como cuando las olas rompen cerca de la orilla de una playa o un río desciende por una cascada. Se trata de conciertos naturales. Luego está la música, que el ser humano produce valiéndose de instrumentos: un violín, un piano, una flauta…y hasta una botella. Si, está en el ingenio de cada uno fabricar verdaderos instrumentos a partir de objetos que habitualmente van a parar al cesto de residuos. Y así lo demostraron los jóvenes que integran la orquesta H2O Sonidos del Agua, quienes ofrecieron un maravilloso concierto a partir de objetos reciclables vinculados al agua durante las Charlas Gramo, organizadas por Coca-Cola Paresa y Koga.

La agrupación transmite con su música un profundo mensaje de cuidado ambiental, como explicó a Journey Luisa Abbate, Directora Ejecutiva de Tierranuestra, una asociación civil que alienta metodologías innovadoras para mejorar sus condiciones de vida de la comunidad y que, entre otras acciones, promueve al singular conjunto musical.

Los miembros de la banda se subieron al escenario cuando el público ya había escuchado las seis historias motivacionales que formaron parte de las charlas Gramo, centradas en la transmisión de ideas que impulsan a crear un mundo más sustentable. En su exposición, titulada “La música que nació de la basura”, presentaron algunos de los instrumentos que habitualmente ejecutan (un bajo realizado con la tapa de un inodoro; una flauta hecha con cañería de plástico; un violín con cuerpo de botella Ref Pet, entre otros) y luego deleitaron al auditorio con un concierto.

El proyecto H2O Sonidos del Agua forma parte de Sonidos de la Tierra, un plan de integración social y comunitario promovido por Tierranuestra y reconocido por la Unesco como Artistas para la Paz. “El objetivo es desarrollar capacidades en la sociedad con la inspiración y motivación de sus orquestas para que gestionen de manera sostenible sus recursos hídricos”, explicó Luisa luego del concierto. El programa ofrece oportunidades a talentos juveniles de zonas de escasos recursos, fortalece la autoestima de sus participantes y  reduce la violencia juvenil mediante el empleo del tiempo libre en actividades sanas, como consecuencia del poder motivador e integrador de la música. La iniciativa ya benefició a 18.000 niñas, niños y jóvenes de escasos recursos en 210 comunidades del Paraguay.

La importancia de la comunidad

Aunque los músicos que subieron al escenario eran profesionales, los miembros de las distintas orquestas repartidas por el país son estudiantes de escuelas comunitarias que se inician en este arte. “Se trata de un espacio en el que los niños y jóvenes pueden aprender y practicar valores a través de la pedagogía de esta escuela de vida. Y donde trabajar en la formación de orquestas que ejecutan instrumentos hechos de todo tipo de objetos relacionados al agua. Lo principal es educar a la población para promover un ambiente limpio”, destacó Luisa.

La actuación de H2O Sonidos del Agua puso el broche de oro a una tarde de conferencias sobre el cuidado del medio ambiente. Su cálido aporte demostró que con algo de creatividad todos podemos ofrecer soluciones para la preservación del planeta.

Si querés saber cómo trabaja Coca-Cola por el cuidado del agua, mirá esta nota.