El plástico PET es un material que se utiliza para las botellas plásticas de bebidas -jugos y aguas, entre otros- y que más valor tiene para los recicladores de base como Pedro Patiño, que recorre a diario las calles de Asunción ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de separar este material en casa?

El rol de cada reciclador de base es fundamental para el camino hacia la economía circular, el cuidado del medio ambiente y de la naturaleza: su trabajo permite que los materiales reciclables sean recuperados en lugar de terminar en el lugar equivocado.

En ese sentido, la recuperación del plástico –en especial del PET– es crucial para cada reciclador por su gran valor a la hora de venderlos a los intermediarios o directamente a los centros de acopio. Segregar correctamente ese material suma a la economía de miles de familias, contribuye a vivir en una ciudad más limpia y también evita el uso de petróleo, la emisión de gases de efecto invernadero, y la contaminación de los ríos y mares.

Pedro Patiño tiene 36 años y todos los días recorre las calles de Asunción. Actualmente vive en el barrio Tablada Nueva con su esposa y sus tres hijos, a quienes logró educar gracias a esta actividad.

“Al inicio juntábamos los plásticos con bolsas y carrito en mano. Ahora trabajo con motocarro y son varias las zonas que cubro en Asunción”, cuenta Pedro en conversación con Journey, y destaca que es el encargado de dos EcoPuntos gestionados junto a la empresa social Soluciones Ecológicas, aliada de Coca-Cola Paraguay en proyectos relacionados al cuidado del medio ambiente.

Pedro recupera cada día unos 40 kilos de plástico, que terminan reincorporados a la cadena del reciclaje 

Pedro señala que recupera todo tipo de materiales, pero que el plástico representa una gran parte de sus ingresos. “Junto de todo, pero lo que me permite mejores ganancias es el plástico. Antes de vender lo separo según su tipo; por ejemplo, los bidones por un lado y las botellas de plástico PET por el otro”, detalla, a la vez que indica que recupera cerca de 40 kilos de plástico por día. “Tengo un comprador llega hasta mi casa a comprar cuando yo le llamo, cada 10 o 15 días más o menos”, sostiene.

Y para ayudar a cuidar el medio ambiente y contribuir con su trabajo diario y el de sus compañeros, Pedro recomienda a los ciudadanos tres simples pasos para facilitar el reciclaje desde sus hogares:

1.             Enjuagar con agua las botellas de plástico vacías, y dejarlas secar.

2.             Aplastar los envases para reducir el espacio que ocupan.

3.             Separar los envases plásticos del resto de los residuos, y depositarlos  en un EcoPunto

 “Que los envases de plástico estén separados es una gran ayuda para nosotros”, asegura.

Pedro está encargado de dos EcoPuntos en Asunción 


Finalmente, Pedro reconoce el valor de su trabajo no sólo para el cuidado del medio ambiente sino como fuente de ingresos para su familia: “Me siento feliz, salir a reciclar me hace bien. No me quejo, compro cosas para mi familia y hago estudiar a mis tres hijos”.

Coca-Cola Paraguay acompaña y apoya el trabajo de los recicladores de base en el marco del compromiso global Un Mundo Sin Residuos, por el que la Compañía se fijó la ambiciosa meta de recoger y reciclar el equivalente al 100% de los envases que comercialice para el año 2030.

Para facilitar el trabajo de los recicladores de base, la Compañía cambió en 2021 el icónico envase de color verde de Sprite por uno transparente, para que el plástico se reincorpore al círculo del reciclaje y pueda reutilizarse en nuevas botellas o, incluso, en nuevos objetos.

Además, los recicladores de base forman parte de varias iniciativas articuladas por Coca-Cola Paraguay con otros aliados para un trabajo más inclusivo que apunta a generar el hábito de separación de residuos desde los hogares, impulsando así la economía circular.