La famosa fotografía “Earthrise” (El amanecer de la tierra), tomada por el piloto William Anders desde el Apolo VIII en diciembre de 1968, ocupó toda la pantalla del Salón de Convenciones del Banco Central del Paraguay, en Asunción, donde se desarrollaron las charlas Gramo Sustentabilidad. A oscuras, la imagen del planeta Tierra brillaba con su fuerza azul, mientras que el Director Ejecutivo de la Fundación Moisés Bertoni, Yan Speranza, hacía hincapié en que el agua representa el 70% de nuestro mundo.

Sin embargo, ese altísimo porcentaje –que equivale a un total de 1400 trillones de litros de agua- no garantiza su abastecimiento a toda la sociedad. Ni siquiera en Paraguay, un país rico en este recurso. “Tenemos la mayor disponibilidad hídrica per capita de Latinoamérica, porque contamos con un acuífero gigantesco debajo de nuestros pies. Además, aquí llueve en gran cantidad y existe una red de ríos y arroyos impresionante”, recalcó Yan. Pero todo esto no basta: “En nuestra nación hay un gran problema en la gestión del agua. Un 76% de la población paraguaya tiene cobertura de agua de red, y el 50 % de entre ellos tiene problema con la calidad de este recurso”. Esto significa que 1,8 millones de personas en Paraguay quedan afuera de este sistema.

Parte del agua que llega a los hogares paraguayos está contaminada y, por tanto, carece de potabilidad, a pesar de que es un recurso básico para cualquier ser humano. No obstante, para revertir esta realidad hay que encarar “un trabajo enorme que exige mejorar infraestructuras como parte de la gestión eficiente del agua”, sostuvo Yan en el marco de este evento, presentado por Coca-Cola Paresa y Koga.

Paraguay no está solo en esta problemática: más de 780 millones de personas en todo el planeta carecen de acceso al agua. Por eso, las potencias y organismos internacionales se han propuesto impulsar el desarrollo sostenible y de garantizar la disponibilidad de este recurso y saneamiento para toda la humanidad a nivel global en las próximas dos décadas, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

El éxito depende de la sinergia

La Fundación Moisés Bertoni también quiere poner su granito de arena -o mejor dicho, su gotita de agua- para crear un “compromiso intergeneracional”. Por eso, remarcó la importancia de la alianza entre la Fundación Bertoni, AVINA y Coca-Cola, con el objetivo de evitar que se desperdicie el agua que se emplea en la agricultura y al mismo tiempo lograr mayor infiltración de agua de lluvia para reabastecer el acuífero guaraní. Vale recordar que del agua dulce utilizable (que representa sólo un 0,025% del total que hay en el planeta) un 70% se destina al agro, un 20% a las industrias y un 10% al consumo. Es decir, la vida y la economía dependen de ella.

Este proyecto “busca reinsertar y retener el agua en los acuíferos y suelos, con un programa que promueva prácticas agrícolas más eficientes”, explicó Yan, y agregó que lo importante es trabajar por el futuro de este recurso: “La necesidad de contar con el agua va a aumentar en un 40% en las próximas dos décadas. Por eso la pregunta crucial es ¿cómo gestionamos su uso para crear valor económico, social y ambiental?”. Ese desafío debemos resolverlo entre todos.

Si querés conocer los proyectos de Coca-Cola para cuidar los recursos hídricos, mirá esta nota.

Si querés conocer los proyectos de Coca-Cola en acceso a agua potable, mirá acá.