Contribuir al cuidado del planeta y favorecer el reciclaje se volvieron objetivos comunes para los 1.300 colaboradores de Paresa, la embotelladora de la Coca-Cola en Paraguay.

Este compromiso individual tiene su correlato a nivel organizacional con la campaña “Reciclá, transformá”. Ángel Almada, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola Paresa, explicó a Journey que existe un desafío a nivel interno para generar conciencia entre los trabajadores: “Dos veces por semana descartamos los envases vacíos que traemos de nuestras casas, que pasan a una isla ecológica donde se acopian, se prensan y pasan a integrar la industria del reciclaje”.

Gracias a esta iniciativa, en enero de 2020 ya se recuperaron más de dos toneladas de insumos plásticos.

“Nos llena de orgullo que cada colaborador se sienta embajador de la marca y pueda contar a sus conocidos que forma parte del cambio. El objetivo es que el plástico PET de las botellas descartadas se convierta en insumo para nuevas botellas, completando el círculo virtuoso”, explicó Ángel, quien destacó que la iniciativa forma parte de Un Mundo sin Residuos,; el compromiso global de la Compañía para  recuperar y reciclar el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.

Además de ayudar a cuidar el medio ambiente, “Reciclá, transformá” tiene un propósito comunitario: con lo ganado por la venta del plástico acopiado a la industria recicladora, se compró un lote de instrumentos musicales -un contrabajo, cuatro violas, 10 violines y dos violonchelos- que fueron donados a Orquesta de Cámara de Ñemby, formadora de músicos jóvenes y promotora de valores como el compromiso, la ayuda al prójimo y al medio ambiente.