Con el objetivo de incentivar la economía circular, la Asociación de Empresarios Cristianos del Paraguay organizó un encuentro virtual presentado por Coca-Cola de Paraguay, que invitó a Coca-Cola Perú para exponer su caso de éxito: un ejemplo para la región en cuanto al desarrollo de un modelo de producción sostenible, que se alinea al compromiso global de la Compañía por Un Mundo sin Residuos.

Los recursos naturales del planeta son finitos y la responsabilidad de los seres humanos en su protección y conservación es uno de los pilares más importantes para lograr la armonía entre la producción y el consumo. De eso trata precisamente la economía circular: la implementación de modelos de negocios que respeten a la naturaleza, que impulsen el reciclaje, la reutilización de los insumos y una reducción en la generación de residuos.

El desafío es grande, pero necesario. Y el apoyo entre todos los sectores hace la diferencia. Por eso la economía circular fue tema central del webinario “+ Economía Circular = + Economía Sostenible”, organizado por la Asociación de Empresarios Cristianos del Paraguay (ADEC) y presentado por Coca-Cola Paraguay.

Una de las invitadas a participar del evento virtual fue Gianina Jiménez Escudero, Gerente de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Coca-Cola Perú, que se refirió al trabajo de la Compañía en ese país, la primeras empresas en el Perú en ser reconocida por haber cumplido el 100% de las metas trazadas en el primer Acuerdo de Producción Limpia.

Allí, diferentes acciones permitieron grandes avances en el compromiso global Un Mundo sin Residuos, por el que Coca-Cola busca reciclar y recuperar todos los envases que pone en el mercado para el 2030.

“Los pilares bajo los que nosotros trabajamos con nuestro compromiso Un Mundo sin Residuos son el diseño, la recolección y las alianzas, que, además, son los que promueven y hacen realidad una economía circular”, apuntó Gianina durante la conferencia, y explicó en qué consisten cada uno de ellos:

Diseño: es la forma en la que la Compañía Coca-Cola concibe los empaques para sus bebidas, botellas que puedan ser reutilizadas más de una vez y están hechas de material reciclado.

Recolección: conocer y apostar por formas que fortalezcan la cadena de valor del reciclaje, trabajando con los diferentes actores que la integran.

Alianzas: establecer acuerdos con proveedores, ciudadanos, gobiernos y ONGs para trabajar en estrategias que promuevan la economía circular.

Gianina Jiménez Escudero, Gerente de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales en Coca-Cola Perú. 


En Perú, este modelo trajo resultados positivos: Coca-Cola Perú fue la primera en la región en tener el 100% de sus botellas reciclables; el 30% de sus empaques de vidrio son retornables —por sobre el 20% sugerido por el Gobierno— y el 40% de las ventas en ese país son en envases reusables. “Nos comprometimos a la retornabilidad: un envase puede dar 35, 40 vueltas, y, al final de su vida útil, se puede convertir nuevamente”, celebró Gianina.

Estas acciones llevaron a que el Gobierno del Perú, a través de su Ministerio del Ambiente, permitiese que las botellas del portafolio de Coca-Cola en ese país tengan un sello de reconocimiento por cumplir con las metas establecidas en el Acuerdo de Producción Limpia de ese país.

En este sentido, la Viceministra de Gestión Ambiental de Perú, Lies Araceli Linares, otra de las expositoras del encuentro, destacó las metas fijadas por Coca-Cola Perú e instó a que la sociedad participe de este tipo de iniciativas para impulsar la economía circular.

“Como ciudadanos, debemos reconocer que los recursos naturales son finitos. La economía circular es importante para hacer los procesos más eficientes en las empresas. Nos invita a ser un agente de cambio, podemos impulsar nuevos modelos de negocios. Los residuos sólidos son un tema de relevancia”, destacó.

Lies Araceli Linares Santos, Viceministra de Gestión Ambiental de Perú.

Del encuentro virtual también participaron el chileno Ricardo Honorato, representante de Tetra Pak, con el panel “¿Cómo los envases de cartón aportan a una economía circular baja en carbono?”, y la uruguaya Giselle Della Mea, diseñadora y experta en economía circular y proceso creativo.

Para Giselle, “hoy tenemos un nuevo escenario que nos impulsa a diseñar una nueva realidad más sostenible, circular, equitativa, inclusiva y resiliente. Hay que emular los principios de la naturaleza: eso significaría ser mucho más regenerativo que extractivo”.

Economía circular en Paraguay

El compromiso global de ir hacia Un Mundo sin Residuos también tiene una fuerte impronta en el accionar de Coca-Cola Paraguay, que lleva adelante diferentes iniciativas para contribuir a la meta. 

En relación al diseño, tal como sucedió en Perú, la clave fue apostar por el cambio. ¿Cómo? A través de la Botella Única. Hoy, el 85% de los envases de 2 litros reciclables de la Coca-Cola Paraguay tienen este formato retornable, que utiliza menos plástico para su fabricación y reduce la cantidad de botellas en circulación. Gracias a acciones como ésta, Coca-Cola Paraguay lidera la región en materia de retornabilidad: el 50% de los envases de Coca-Cola que circulan en el país son retornables.

Por otro lado, para facilitar que los envases de un solo uso sean recuperados y reciclados, la Compañía trabaja junto a Soluciones Ecológicas, que por segundo año consecutivo lanzó el “EcoDesafío Asunción Recicla”, en el que recicladores de base y vecinos de diferentes barrios promueven juntos el hábito del reciclaje en las comunidades y lo incorporan a la vida diaria de las familias paraguayas.

En la misma línea, Coca-Cola Paraguay apoyó a los recicladores de base ante los desafíos de la pandemia con la entrega de kits de seguridad sanitaria para que pudiesen retomar sus tareas y trabajar de forma segura.