Sprite, una de las bebidas referentes de la Compañía Coca-Cola, cambiará su icónico envase color verde por uno transparente. La transformación apunta a contribuir al compromiso global de ir hacia Un Mundo sin Residuos.

Quienes más comprometidos están en el cuidado del ambiente afirman que a veces son los pequeños cambios los que generan grandes transformaciones. Esa es precisamente la motivación que impulsa a Sprite a cambiar su icónica botella verde por una transparente. ¿Por qué? Porque ser más claro es ser más verde.

“Seamos más claros, seamos verdes” es el mensaje con el que Coca-Cola Paraguay reafirma su compromiso de cuidar el planeta. Es que el cambio de color significa una enorme diferencia a la hora de que esos envases se reincorporen al círculo virtuoso del reciclaje y se puedan convertir en nuevas botellas o, incluso, en nuevos objetos.

Sprite es una de las bebidas históricas de la Compañía Coca-Cola. Y su sabor lima limón, único y refrescante, satisface el paladar de millones de consumidores en Paraguay. Por eso, un cambio tan importante en el icónico color verde de la botella se explica por la contribución todavía más importante a un compromiso global de la Compañía: trabajar por Un Mundo sin Residuos. Con ese objetivo en el horizonte, la Compañía se compromete a recolectar y reciclar a nivel global el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.

Pero, ¿por qué el cambio de color en el envase es una contribución a ese compromiso por el planeta? Es fácil. El plástico PET transparente reingresa más fácilmente al circuito de reciclaje que el plástico PET verde (o pigmentado con cualquier otro color). El material transparente tiene más valor para los recuperadores, tiene más posibilidades a la hora de la reutilización para fabricar nuevos objetos e incluso ocupa menos espacio en los centros de acopio, ya que no requiere el armado de un fardo diferenciado por color.

“El 2020 fue un año con muchos cambios, sobre todo en el comportamiento y en la necesidad del consumidor. Hoy tenemos un consumidor que es mucho más consciente de lo que consume y desde Sprite buscamos profundizar esa conexión con ellos”, explica Catalina Diez Peña, Brand Manager de Sprite, Fanta y Schweppes para Paraguay, Argentina y Uruguay.

Más transparentes, más eficientes

El plástico verde también es reciclable, señala Catalina, pero implica una mayor complejidad en el proceso del reciclaje. Por eso, el cambio que propone Sprite para sus envases facilita la cadena no solo para los recicladores de base, sino también para los centros de acopio y procesamiento de plásticos. Así, además, se fomenta la economía circular y la separación de residuos desde los hogares.

“El PET transparente puede reutilizarse en plástico para muchos usos, es un material que tiene alto valor de recupero: zapatillas, prendas de vestir, muebles. Los recicladores de base van a encontrar más valor en el recupero de los envases transparentes porque lo pueden transformar en muchas más cosas”, agrega Catalina.

El cambio de color de las botellas verdes a transparentes se dará en los envases PET, los que en Paraguay se conocen como “no retornables”, en todas las presentaciones de Sprite. Y, según cuenta la Brand Manager, la migración completa estará vigente desde mediados de febrero.

El lanzamiento de Sprite Clear acompaña acciones a nivel regional y mundial, que apuntan no sólo a facilitar el reciclaje sino a aumentar la cantidad de plástico que se recupera y reutiliza. Por eso, por estos días también se produce el cambio de color en Argentina, Chile, Bolivia y Uruguay.

En Paraguay, este lanzamiento es un paso más en un proceso hacia Un Mundo sin Residuos, que cuenta con varios hitos como el de la incorporación de la botella única, el envase de plástico PET retornable que se puede reutilizar hasta 18 veces para distintas gaseosas del portafolio de la Compañía, lo que reduce el parque de envases en circulación. Además, una vez finalizada su vida útil se puede reciclar. Cada unidad de botella única implica el ahorro de 750 gramos de plástico.

Las nuevas botellas transparentes de Sprite seguirán diferenciadas en su versión Original y Sin Azúcares a través de sus etiquetas. Y conservarán el sabor distintivo y único de Sprite.

“Queremos contribuir con un cambio tangible y positivo para el planeta. Por eso, enfocamos nuestros esfuerzos en acciones hoy que sienten las bases para un futuro mejor. Hacer negocios de la manera correcta en todas las comunidades en las que operamos es nuestra responsabilidad para poder alcanzar nuestras metas de desarrollo sostenible, y eso empieza por lo que producimos. Estamos muy orgullosos de que una marca tan querida e icónica como Sprite evolucione hacia un camino más sustentable”, concluye Catalina.