La comisión vecinal del barrio Itá Pytã Punta es una de las 18 que compite en la segunda edición del “EcoDesafío Asu Recicla”, una competencia organizada por Coca-Cola Paraguay, Soluciones Ecológicas y la Municipalidad de Asunción que busca promover el hábito del reciclaje desde los hogares para cuidar el medio ambiente y apoyar el trabajo de los recicladores de base. Journey visitó el barrio para saber cómo viven el concurso.

En guaraní, Itá Pytã Punta significa “punta de la roca roja”. La imagen describe al acantilado que da a la Bahía de Asunción y da nombre al barrio turístico en el que se encuentra. Se trata de un sitio con mucha historia: por ese camino del río Paraguay llegaron desde el sur los primeros expedicionarios españoles para encontrarse con los indios guaraníes y fundar la ciudad en 1537.

Es sábado de tarde de finales de 2020 y la historia se mantiene viva, pero también el presente y el futuro. Al barullo de quienes visitan el mirador para sacar fotos se suma la algarabía de los vecinos que este año participan de la segunda edición del “EcoDesafío Asunción Recicla”, una competencia organizada por Soluciones Ecológicas, Coca-Cola Paraguay y la Municipalidad de Asunción, que busca promover y fortalecer el hábito del reciclaje entre los vecinos para ayudar al medio ambiente y a los recicladores de base, e incentivar así la economía circular.

“Es una gran oportunidad para involucrar al barrio en una competencia de esta magnitud porque tenemos mucho por reciclar y porque estamos sufriendo la problemática de desechar inadecuadamente los residuos; por eso nos animamos”, reflexiona Giselle Vera, una joven de 22 años que alentó a sus vecinos a ser partícipes del desafío. “Es una experiencia única y sé que esto va a quedar para la historia, ganemos o no”, puntualiza.

La competencia propone juntar la mayor cantidad de residuos reciclables -hasta el 29 de noviembre- en uno de los EcoPuntos instalados especialmente en los 18 barrios de las comisiones vecinales que participan. En Itá Pytã Punta, el punto de recolección está ubicado en una pequeña plaza que antecede al mirador.

Giselle Vera, una de las impulsoras de la participación del barrio en el “EcoDesafío” 

Itá Pytã Punta no se achica ante los desafíos

La zona de Itá Pytã Punta enfrenta un problema que jóvenes como Giselle -que organizan mingas de limpieza hace ya un año- buscan aplacar desde hace tiempo: los residuos que son arrojados al río Paraguay y que se acumulan debajo del acantilado. En la actualidad, el río atraviesa un ciclo de niveles históricos mínimos que dejan ver los desechos acumulados por varios años. Y donde hay un problema, los vecinos buscan una solución.

Por eso, además de recolectar los residuos reciclables en cada casa, la comunidad vecinal planea limpiar la playa para cuando el agua vuelva a crecer -algo que se pronostica que sucederá a finales de noviembre-.

El EcoPunto del barrio está ubicado en una plaza que antecede al mirador de Itá Pytã Punta.

“Desde que empezamos a competir, la gente está separando más sus residuos y ve los resultados del sacrificio que se está haciendo”, sostiene Rodolfo Filippini, presidente de la comisión vecinal. En este sentido, Rodolfo considera que la fortaleza de competir en el “EcoDesafío” reside en el legado que dejará a futuro. El trabajo se estructura de tal forma que cada vecino acerca sus residuos a la plaza los sábados por la mañana y el pesaje se hace por la tarde. Hasta ahora, en cada jornada han superado los 400 kilos de reciclables.

Rodolfo Filippini, presidente de la comisión vecinal Itá Pytã Punta 

Junto a los vecinos trabaja una recicladora de base que se lleva las bolsas con reciclables en su motocarro y luego los comercializa directamente en los centros de acopio, completando así un ciclo de cuidado de la naturaleza, dignificación del trabajo del recolector y promoción de la economía circular.

“Me ayudan mucho porque en lugar de estar dos a tres horas por la calle, de acá llevo mucha mercadería y de esta manera aumenta más el reciclaje”, celebra Cristina Cabrera, una recicladora de base que fue asignada para trabajar con la comisión en la competencia.

Precisamente a eso apunta el “EcoDesafío”: al involucramiento de los vecinos en el reciclaje. Y eso es lo más importante para Marcos Zaracho, un estudiante de ingeniería ambiental que capacita y alienta constantemente a la comisión vecinal. 

Vecinos del barrio Itá Pytã Punta anotan en una libreta el peso de los desechos reciclables antes de entregárselos a una recicladora de base. 

“Me gusta mucho la educación ambiental, trabajar con la gente. Me interesa abordar esa interacción que hay entre sociedad y medioambiente, porque esa es la clave para lograr un desarrollo sostenible”, reflexiona Marcos.

Y es la unidad lo que da fuerzas a los vecinos, que buscan hacerse con el primer puesto de la competencia. “Queremos llegar lejos para el bien del barrio y embellecerlo, estamos contentos por hacer un bien”, finaliza el presidente de la comisión de Itá Pytã Punta.