Un proyecto centrado en la correcta recolección y  gestión de residuos marinos ganó la primera edición del concurso Mares Circulares sobre economía circular, organizado por la Asociación Chelonia y Coca-Cola en España.

Uno de los especialistas que lidera el proyecto es Luis Gonzalo Egea, miembro de la Asociación de Biomas y del grupo de investigación Estructura y Dinámica de los Ecosistemas Acuáticos (EDEA) de la Universidad de Cádiz: “Al aumento de la contaminación plástica en el litoral se suma la mala gestión de los residuos y el desconocimiento de cómo se originan y se acumulan, lo que reduce la eficacia de la limpieza”, explica Luis a Journey.

El investigador propone usar a la propia naturaleza para la recolección de esos residuos. Concretamente, a las praderas de vegetación marina de la Bahía de Cádiz, que actuarían como una barrera natural para los macro y los microplásticos en las costas. “Hasta el momento, el potencial de estas comunidades de plantas (que son como bosques sumergidos) no fue contabilizado. Los cambios globales que estamos experimentando afectan a estos ecosistemas costeros con vegetación, como las praderas fanerógamas marinas, un ecosistema muy sensible y de gran importancia por todas las funciones y los servicios que nos proporcionan”, señala.

Así, el proyecto ganador “permitirá reforzar los trabajos de recolección que se llevan adelante mediante la integración de estas barreras naturales y la valorización de estos ecosistemas, ya que esta vegetación ayuda a que las corrientes disminuyan a su paso y los residuos queden detenidos allí, como si actuaran como un filtro o una red”. En la Bahía de Cádiz existen 1700 hectáreas de vegetación marina.

Una sinergia entre investigación, innovación y conciencia ambiental

Luis Gonzalo Egea (primero por la derecha), junto a Fernando G. Brun y Rocío Jiménez-Ramos, otros integrantes del grupo de investigación Estructura y Dinámica de los Ecosistemas Acuáticos (EDEA) de la Universidad de Cádiz. 

Además, el proyecto PlasticFam pretende que ese esfuerzo de limpieza de costas se convierta en mucho más. “Es una oportunidad también para impulsar la investigación en este ámbito, reutilizar los desechos mediante tecnologías de impresión 3D, crear un sistema de economía circular que produzca nuevos objetos con fines educativos dentro de la Asociación Biomas y concientizar a la población local sobre la importancia de conservar las costas y reducir, reciclar y reutilizar el plástico”, dice Luis Gonzalo.

Gracias al concurso, nacido para dar apoyo a aquellos proyectos empresariales o start-ups que aporten soluciones para reducir la basura marina, este investigador y sus compañeros recibirán capital inicial de 5.000 euros para materializar PlasticFam. “Tenemos por delante un año lleno de ilusión y trabajo para poner en marcha el proyecto y contribuir a un desarrollo económico de nuestros mares y costas más sostenible”, apunta.

Mares circulares

El concurso se enmarca en la iniciativa Mares Circulares, un ambicioso proyecto de limpieza de costas y fondos marinos que, cofinanciado por la Fundación Coca-Cola comenzó en mayo pasado con la participación de más de 100 organismos públicos y privados. Mares Circulares no sólo contempla la recuperación de espacios naturales, sino también la prevención con campañas de sensibilización ciudadana y la generación de estudios científicos y de modelos propios de la economía circular.

“Dentro de nuestra estrategia de sustentabilidad, nos hemos comprometido a colaborar con socios locales y nacionales en la recolección del 100% de nuestros envases para que ninguno de ellos termine como residuo, especialmente en los océanos. De este compromiso nace Mares Circulares”, señala la directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, Ana Gascón, quien agrega: “Y vamos a cumplirlo gracias a iniciativas como este concurso, que nace con vocación de continuidad y busca promover el emprendimiento, la innovación y la investigación para reducir el impacto de los residuos sólidos en los mares”.